El nuevo acuerdo con el FMI no estabiliza nada. Reproduce y profundiza el sistema de deuda que condiciona a la Argentina desde la última dictadura y que encontró en 2018 un nuevo impulso. Ahora, bajo el gobierno de Javier Milei, se relanza ese mismo modelo reforzando los términos: más deuda, más subordinación, más ajuste y más sacrificios.
1. Más deuda, más tiempo, más intereses
El nuevo EFF 2025 no descomprime la carga financiera: la reordena.
A 2029, la deuda con el FMI será mayor que en 2018 (USD 47.000 millones).
En el camino, se habrán pagado más de USD 28.000 millones en intereses.
La deuda no se reduce: se normaliza. El sometimiento se extiende hasta 2039, al menos.
2. Deuda para pagar deuda: el corazón del sistema
Durante los próximos 4 años, Argentina usará deuda nueva para pagar la vieja.
No se financian inversiones, no se impulsa el crecimiento: se refinancia deuda a cambio de reformas estructurales y ajuste.
La deuda se convierte en una forma de gobierno: ordena el presente, condiciona el futuro.
3. EE.UU. al mando, el FMI como garante
El acuerdo no habría sido posible sin el respaldo geopolítico de Estados Unidos.
No se trata solo de sostener a Milei: se busca garantizar el alineamiento de la Argentina a los intereses estratégicos norteamericanos, en el marco de la disputa con China.
El FMI opera como instrumento de ese tutelaje.
4. Un acuerdo ilegítimo e ilegal
El EFF 2025 se formalizó por Decreto de Necesidad y Urgencia, eludiendo un debate real en el Congreso.
No pasó por un debate parlamentario inclumpliendo la Constitución Nacional.
Una deuda sin legitimidad democrática ni legalidad institucional.
5. Un esquema frágil y dependiente de la liquidación de exportaciones
El nuevo régimen cambiario que parte de una devaluación que afecta más a los precios pero no logra generar incentivos para la liquidación de las exportaciones.
La sostenibilidad del programa depende de una única incógnita: a qué dólar liquidarán los grandes exportadores. De ello depende el rela cumplimiento de las metas exigentes de acumulación de reservas.
6. El nuevo ancla es el ajuste (y el carry trade)
Sin tipo de cambio como ancla, el plan se sostiene sobre:
congelamiento salarial y paritarias pisadas
suba de tasas de interés para atraer especulación
recorte del gasto público
mantenimiento del cepo a empresas
Todo para recrear un nuevo ciclo de carry trade que garantice estabilidad transitoria a costa de recesión y deterioro social.
7. El objetivo real: reformar para disciplinar
Más allá del salvataje financiero, lo que el programa busca consolidar es un régimen económico regresivo:
Reforma previsional calendarizada
Reforma laboral flexibilizadora
Privatización de empresas públicas
Desmantelamiento del Estado y sus instrumentos
No se estabiliza para crecer: se estabiliza para reformar.
Conclusión: una trampa renovada con rostro libertario
El EFF 2025 no resuelve nada. Solo sostiene momentáneamente un programa insustentable, mientras profundiza la dependencia estructural, el ajuste y la exclusión.
La deuda no desaparece: se vuelve más costosa y más larga. Si no se rompe este sistema, no hay salida soberana posible.
Fuente: www.ipypp.org.ar