El embajador de Cuba en la Argentina fue recibido por autoridades universitarias

Orestes Pérez Pérez, embajador de Cuba en la Argentina, fue recibido por Roberto Rovere, rector de la Universidad Nacional de Río Cuarto. Acompañado por Leogel Delgado, tercer secretario de la Embajada, abocado al área Solidaridad, departió con autoridades de la UNRC y recorrió el campus previo paso a su esperada presencia en el municipio riocuartense. Su venida fue merced a gestión de la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA Autónoma) Regional Río Cuarto, varios de cuyos referentes universitarios tomaron parte de la recepción en rectorado (Oscar Testa; Alejandro Somaré; Marita Pedernera; Néstor Formía). También estaba presente Darío Fuentes, Director de Comunicación de la CLATE.

El diálogo relativo a situación actual del sistema universitario de Cuba y el argentino y la prospectiva de trabajo conjunto con la UNRC marcaron la tendencia de la conversación, de la que también tomaron parte el vicerrector, Jorge González, y el secretario general de la Universidad, Enrique Bérgamo.

Otros temas fueron la pérdida de la gratuidad que prevalece en casas de estudio de Europa y también de nuestro continente, la duración de las carreras, los regímenes de ingreso y las condiciones de la enseñanza media.

“Es mi segunda visita a Río Cuarto”, expresó Pérez Pérez, quien “tenía previsto volver”. Contento por la “excelente relación” de Cuba con “varias universidades públicas de la Argentina”, recordó que el año pasado, en ocasión de la Conferencia Regional de Educación Superior (CRES) de América Latina y el Caribe 2018 llevada a cabo en Córdoba, se elaboraron documentos valiosos por su apoyo a la gratuidad de la enseñanza. Sin embargo, junto al rector Rovere lamentó las modificaciones que recibieron de cara a la Conferencia Mundial de Educación Superior de la Unesco, que se concretará este año en París.

En tanto, Delgado destacó que “la educación argentina mantiene alto nivel de gratuidad” y se mostró interesado por conocer la duración de las carreras. El rector consignó que en general duran cinco años, algunas seis, y que la extensión es un tema que despierta discusiones. En este marco, el tercer secretario de la embajada cubana sostuvo que en la isla caribeña se prevé acortar “algunas a cuatro años” ya que “estudios demuestran que en algunas no hay necesidad de extender tanto el cursado”, lo cual provoca reticencias en más de un docente.

Otro de los puntos expuestos por Delgado, de profesión médico, fue el posgrado en Cuba: “Es gratis”, si bien “probablemente en algún momento haya que pensar que deje de serlo”.

Panoramas de uno y otro fueron descriptos y así los visitantes cubanos supieron que la UNRC tiene 57 carreras de grado, 37 de posgrado (se llevaron una guía) y que el paisaje rural dista del visible en 1971. “Hay soja por todos lados”, sintetizó el embajador, a diferencia de la presencia de la ganadería que era dable notar incluso hasta fines del siglo 20.

 

Enrique Bérgamo puso al tanto al embajador y al secretario que la Universidad Nacional de Río Cuarto tiene entre sus fortalezas que “las cinco facultades, aun con diferentes cantidades de docentes y estudiantes, tienen muy parecidas influencias en la toma de decisiones”. En otro momento de la charla, expresó que la facultad de Agronomía y Veterinaria ha mantenido convenios y proyectos con casas de altos estudios cubanas.

El rector informó que la UNRC cuenta con carreras acreditadas tanto a nivel del Mercosur cuanto en el plano nacional, que Ciencias Humanas es la facultad más numerosa. Por su parte, el vicerrector ponderó que la universidad pública es en la Argentina la chance de movilidad social.

Al respecto, se percibió la sorpresa de los visitantes al saber que los niveles educativos de los colegios argentinos son dispares –no así en Cuba- y que, por ello, un examen de ingreso eliminatorio provocaría la exclusión de quienes no han cosechado en la secundaria un amplio caudal de conocimientos.

Delgado apuntó que en Cuba sí hay examen de ingreso a la universidad, que el sistema educativo se ajusta a necesidades y capacidades de los estudiantes, de forma que algunos que no califican para la universidad mas sí lo hacen para carreras técnicas reciben esta formación y “al recibirse tienen garantizado el trabajo”.

La medicina cubana, usualmente elogiada, fue otro de los asuntos que, entre las banderas de ambos países y los pocillos de café, se abordó en el despacho rectoral. Al respecto, el secretario Delgado contó que “la mayoría de las residencias en Medicina dura cuatro años”. En términos de la prestación hospitalaria, el embajador Pérez Pérez aseveró que se atiende tanto un nivel alto de especialización como la medicina preventiva comunitaria. Delgado complementó afirmando que se brinda “atención primaria en todo el territorio” y “la mayor complejidad hospitalaria está en la capital”.

Mientras hablaba de cátedras universitarias que promueven el pensamiento de José Martí, Pérez Pérez fue avisado de que en la oficina del rector hay un retrato de este héroe de la independencia cubana, se dio vuelta, lo vio y sonrió. Minutos después, visitantes y anfitriones intercambiaron tarjetas y direcciones de correo electrónico e iniciaron un recorrido por el campus.

Fuente: www.unrc.edu.ar