El mensaje de los pioneros

Por Juan Carlos Giuliani*

El viernes 4 de octubre de 1935 –en plena Década Infame- un grupo de pioneros constituía la Federación de Trabajadores de Río Cuarto y hendía la reja en una tierra abonada por el sudor, la sangre y la generosidad de miles de trabajadores.

Ignoraban, claro, que estaban plantando un mojón fundamental en la historia contemporánea del Movimiento obrero organizado de la ciudad.

Dieciséis años atrás, el viernes 9 de agosto de 1919, se había creado la Federación Obrera de Río Cuarto (FORC), que se mantuvo activa con altibajos hasta 1935 cuando comienza otra etapa en la vida sindical.

Un año después, en 1936, la organización sindical pasaría a denominarse Federación Departamental de Trabajadores (FDT).

Otros hombres, otras voces, nuevos métodos de lucha y organización irían alumbrando la conciencia de los obreros como correlato de las transformaciones políticas, económicas, sociales y culturales ocurridas en el país en estos 84 años.

Sin embargo, el ejemplo de unión y solidaridad que supo dar éste grupo de hombres humildes e idealistas es un espejo en el cual deberían mirarse las nuevas generaciones de dirigentes para no desviar el rumbo y realimentar una historia fecunda, signada por  los afanes de justicia, libertad y protagonismo social.

La fidelidad con los intereses permanentes de los desposeídos, la consecuencia con sus luchas y avatares cotidianos será –seguramente- la mejor recompensa a los forjadores de la organización sindical riocuartense

Asimilar el mensaje

Quizás esta celebración sirva de acicate para que el embrionario proceso de reconfiguración del Movimiento Popular que se percibe a nivel local, provincial y nacional entre los sectores que se arrogan para sí la representatividad de los trabajadores, encuentre su cauce definitivo y se concrete mediante una acción coherente, democrática y participativa que se corresponda con los reclamos de las bases para contar con una nueva centralidad sindical pluralista, representativa, solidaria y movilizada en defensa de los legítimos intereses de la clase trabajadora.

La experiencia indica que es la única herramienta válida para superar –con firmeza y claridad de objetivos- la severa crisis socio-económica que, a caballo de las políticas neoliberales del Macrismo, galopa inclemente en el país.

Volver a las fuentes. Practicar los principios señeros de las luchas obreras en la Argentina ligando constantemente la lucha reivindicativa con la política, parece ser el mensaje esencial que se desprende de ésta fecha.

Una fecha que no pasará inadvertida ni quedará en lo anecdótico, si los destinatarios del mensaje son capaces de receptarlo, procesarlo y sintetizarlo en la práctica.

Un desafío que aquello viejos dirigentes –anarquistas, socialistas y comunistas- supieron responder fundando la central obrera en una época caracterizada por el oprobio, el fraude y la entrega.

Donde la actividad gremial se realizaba casi en forma clandestina para eludir la represión oligárquica.

El desafío consiste ahora en dotar de un claro contenido social y participativo a esta democracia de baja intensidad, en cuya reconquista el Movimiento Obrero jugó un rol protagónico. En ese sentido, organización, unidad, solidaridad y movilización aparecen como las únicas certezas.

*Vocal de la Comisión Ejecutiva Regional de la CTA Autónoma Regional Río Cuarto. Congrsal Nacional de la CTA-A en representación de la provincia de Córdoba