La CTA Autónoma Punilla señaló en una declaración pública que “la remoción del Quebracho Blanco de más de 300 años en Villa Allende no sólo representó una pérdida patrimonial y ambiental para Córdoba, sino también una nueva muestra de las contradicciones entre el discurso y la práctica de quienes ocupan cargos públicos ligados al ambiente.
“Nos referimos en particular a Pablo Riveros, actual Director de Ordenamiento Territorial del Ministerio de Ambiente de la Provincia, quien se excusó por su inacción ante el traslado del histórico ejemplar argumentando ‘falta de competencia’.

“Una vez más, asistimos al clásico recurso de la burocracia: Desentenderse por tecnicismos mientras el monte se desmonta, mientras las autovías arrasan el entorno y mientras se transa con el modelo del cemento. Pero lo más preocupante no es sólo esa falta de intervención concreta. Riveros, quien alguna vez encabezó un espacio político que se presentaba como alternativa desde el ambientalismo cordobés, hoy se pronuncia públicamente a favor del actual Gobernador Martín Llaryora, bajo el argumento de que ‘estar cerca del poder’ le permitirá impulsar las reformas ambientales pendientes.
“Ese es el verdadero problema: Confundir pragmatismo con claudicación. Las causas nobles como la defensa del ambiente no pueden ser usadas como fichas en el juego del posibilismo. El espacio que Riveros supo liderar, nutrido de la militancia verde, reunió miles de adhesiones con la promesa de transformar. Hoy, lamentablemente, esa expectativa se diluye entre cargos y silencios cómplices.
“No se trata sólo del Quebracho. Se trata de la Córdoba del asfalto, de las autovías atravesando zonas rojas del Bosque Nativo, de la economía circular hipócrita, del aval legislativo al RIGI y a las leyes de ajuste impulsadas por el Gobierno Nacional, que también contaron con los votos de la bancada oficialista provincial.

“El supuesto ‘calor del poder’ termina enfriando las convicciones. Las imágenes de Llaryora firmando el ‘Pacto de Mayo’ en 2024 junto a Javier Milei son un testimonio elocuente de hacia dónde se orienta realmente el proyecto político provincial: Lejos de los intereses populares y ambientales, cerca de los intereses de la Fundación Mediterránea y los grandes grupos económicos, por más que ahora, frente al próximo turno electoral, se anime a balbucear algunas críticas al Gobierno Nacional.
“Desde la CTA-A Punilla reafirmamos que no hay desarrollo posible si el costo es el monte, el agua, el territorio. Y que quienes hoy se presentan como ‘posibilistas’ no hacen otra cosa que justificar lo injustificable. La defensa del ambiente no admite excusas de competencia ni cálculos electorales. Es un compromiso real o no es nada”, concluye la nota de la Central que conduce el periodista Juan Yacobs.