Por Héctor Miguel Arias*
La entrega de nuestra fuente de trabajo no es prenda de negociación.
El Sindicato de Peones de Taxi de Córdoba (SIPETACO-CTAA) repudia enérgicamente el intento de legalización de las aplicaciones de viajes que quieren introducir por la ventana del Concejo Deliberante con el aval de algunos sectores del taxi.
Tal y como lo venimos denunciando, el municipio no tuvo ni tiene políticas de control a la altura para el resguardo del sistema de transporte y la proliferación de servicios ilegales es, a esta altura, una situación casi inevitable. Ante esto, nos piden la rendición, que presentemos bandera blanca y que aceptemos el funcionamiento de las aplicaciones.
El fallo del Tribunal Superior de Justicia, la inacción de la Secretaría de Transporte de la Municipalidad, la permanente operación de los medios de comunicación y la entrega de los traidores que hacen negocios con nuestro trabajo, son los condimentos necesarios para que esta situación sea hoy casi una sentencia de muerte para el taxi.
La inacción también es política y esta gestión de gobierno local está dejando morir el sistema de transporte, incluso a pesar de lo escrito en la ordenanza municipal. Esa situación es condenable y será recordada como uno de sus grandes fracasos.
La excusa de la creación de nuevos puestos de trabajo a partir de la legalización de las aplicaciones es una gran mentira, nadie sobrevive como chofer de aplicación como actividad principal, en cambio, quienes manejamos un taxi, sabemos que es nuestro trabajo y la principal fuente de ingreso de nuestros hogares.
A las autoridades, a los concejales cómplices y a los traidores de la actividad les decimos que no firmamos, no acordamos porque no nos resignamos a la destrucción de nuestra fuente de trabajo y responsabilizamos al Ejecutivo de los daños que esta situación nos provoca como trabajadores.
*Secretario General del Sindicato de Peones de Taxi de Córdoba (SIPETACO-CTAA). Vocal de la Comisión Ejecutiva Provincial de la CTA Autónoma de la Provincia de Córdoba