Territorio, organización y poder popular

La Secretaria aAdjunta de la CTA Autónoma Córdoba y referente de la Federación Nacional Territorial (FeNaT-CTAA), Silvia Alcoba, expresó a modo de balance político y territorial de lo que aconteció el año pasado, que “durante el año 2025, la FeNaT consolidó un fuerte crecimiento y un impacto significativo en toda la provincia, volviendo a demostrar que la Central de Trabajadores sostiene y levanta sus banderas a través del trabajo territorial organizado y permanente”.
Apuntó que “nuestra presencia se fortaleció en distintas localidades de la provincia: Estuvimos en Alta Gracia, Río Ceballos, Unquillo, acompañando a la compañerada de la ciudad de Córdoba, Río Cuarto, Villa María y Cruz del Eje, entre otros puntos. Ese despliegue territorial reafirma que la organización popular sigue siendo una herramienta fundamental para dar respuestas concretas frente a una realidad social cada vez más compleja”.
Para Alcoba, Secretaria Adjunta de la FeNaT a nivel nacional, “las políticas que aplica el ‘Cordobesismo’ en la provincia no se alejan de las políticas nacionales. Los recortes en los recursos destinados a comedores y merenderos generan un impacto profundo, agravado por el crecimiento exponencial y cotidiano de la demanda de ayuda por parte de vecinos y vecinas que ya no logran garantizar un plato de comida para el almuerzo o la cena”.
“La lucha de la FeNaT va mucho más allá del sostenimiento de comedores y merenderos comunitarios. Reclamamos trabajo genuino para los compañeros y compañeras: Trabajo real, no pruebas piloto ni amagues para simular políticas de empleo; no becas que luego terminan convirtiéndose en mano de obra barata para los gobiernos municipales. Queremos construir algo distinto, con seriedad y compromiso, entendiendo que cada compañero y cada compañera tiene una esperanza y un proyecto de vida claro”, agregó.
Sostuvo que “el 2025 fue, sin dudas, el año más difícil que nos tocó atravesar. Por reclamar recursos alimentarios para comedores y merenderos en la Municipalidad de Córdoba, el 28 de agosto fuimos detenidos y llevados a la cárcel de Bower. Hoy sostenemos un proceso judicial abierto, consecuencia directa de la criminalización de la protesta social. Aún así, el 22 de diciembre volvimos a salir a la calle, a luchar y a organizarnos, logrando no sólo los recursos necesarios, sino también la apertura de una mesa de diálogo, conquistada gracias a la movilización y la lucha colectiva”.
“Protestar es un derecho. Para el ‘Cordobesismo’ cometimos el ‘delito’ de luchar por nuestros derechos. Por decir que las políticas sociales no alcanzan. ¿La respuesta? Palo, cárcel y violencia hacia quienes alzamos la voz. No nos van a doblegar. Acá hay organización, hay compañeras y compañeros de pie, y hay resistencia”, enfatizó.
A su juicio, “el año estuvo marcado por enormes dificultades. Las políticas públicas en el Área Social se reducen cada vez más, y el desmantelamiento de ese sector es evidente. Todo indica que el escenario no será más sencillo: El Gobierno anuncia la finalización de los llamados programas sociales y la implementación de un sistema de vouchers educativos, dejando a más de 900.000 compañeros y compañeras sin acceso a derechos básicos”.
Y expresó: “Frente a este panorama, la resistencia y la lucha estarán en la calle. No vamos a permitir que un Gobierno Nacional, acompañado por gobernadores amigos como el de Córdoba, avasalle derechos conquistados, ni que intereses extranjeros intenten someter a América Latina y el Caribe. Defendemos una región que históricamente fue tierra de paz y soberanía y que hoy quieren convertir en territorio de guerra y sometimiento”.
“Ante todo esto, desde la FeNaT-CTAA nos mantenemos en estado de alerta permanente, organizados y movilizados, convencidos de que sólo la lucha colectiva garantizará dignidad, trabajo y justicia social para nuestro pueblo”, señaló.
Y remató: “La calle es y seguirá siendo nuestra bandera. Ahí estamos, firmes, poniendo el cuerpo frente a cada adversidad que intenta doblegarnos. Militamos en la intemperie, en la lucha cotidiana, en la Córdoba Capital que resiste y se organiza día a día y en la mayoría de las ciudades del interior de la provincia. Y entre tanta pelea, hay algo que nadie nos va a quitar: El abrazo colectivo, la mesa compartida y el pan que se multiplica, porque de eso está hecha nuestra militancia: De pueblo, dignidad y esperanza”.