“En este nuevo avance del proyecto la realidad de Argentina no ha cambiado, ha empeorado y el empobrecimiento generalizado del país hace que estas cuestiones sean utilizadas como un golpe de efecto, con el Gobierno jaqueado por los escándalos de estafa y corrupción intentando instalar este punto por un rédito político.
“Tenemos el firme convencimiento de que ningún pibe nace chorro, sino que se hacen, la inmensa mayoría ha vivido carencias intensas, son chicos a los que se les ha negado derechos básicos de la infancia que son reconocidos a nivel universal. La discusión real es si queremos un país que críe, eduque y cuide a sus niños o un país que los lastime y los someta para luego encerrarlos.