Isidro Velázquez nació el 15 de mayo de 1928 en Mburucuyá, provincia de Corrientes, hijo de Feliciano Velázquez y Tomasa Ortiz. Para 1961 vivía con su mujer y cuatro hijos en Colonia Elisa, provincia del Chaco, donde trabajaba como peón rural y era considerado un destacado baqueano, rastreador y cazador de esteros y montes.
Su conflicto con la ley se intensificó en 1961, cuando enfrentó múltiples causas por robos, hurtos y una evasión de la justicia. Según los partes policiales que circularon en periódicos de la región, Velázquez se transformó rápidamente de trabajador rural a fugitivo: “Famosos por su puntería, los dos hermanos usaban para hacer fuego indistintamente ambas manos… ‘protegidos por el monte, amparados en los rancheríos humildes, donde entregaban a los necesitados parte de lo que obtenían en sus atracos espectaculares’”, describía la revista Así en un artículo de diciembre de 1967.
El periódico La Razón del 22 de abril de 1963 titulaba en primera plana: “Están cercados en un islote del Chaco dos hermanos bandoleros”, informando que los hermanos Velázquez eludían el cerco policial entre pantanos y pajonales.
La tabla de hechos delictivos que aparecía en los diarios de la época era extensa: robo a comercios, enfrentamientos armados con la policía y asaltos a estancieros, lo que llevó a la Sociedad Rural chaqueña a ofrecer una recompensa de dos millones de pesos “a toda persona que entregue a estos delincuentes… o suministre información concreta que permita su detención”.
El mito en la prensa de los sesenta
La revista Gente, el 7 de septiembre de 1967, publicó una entrevista con un policía que reflejaba la percepción pública en ese momento:
“¿Ustedes creen que lo van a apresar?”
“No, es imposible… Estoy seguro de que por más que le tiremos, las balas no van a entrar… Él le saca dinero a los ricos para repartirlo con un pobre”, decía el agente.
Este tipo de declaraciones, reproducidas ampliamente por los diarios nacionales, contribuyeron a que la figura de Velázquez trascendiera el mero prontuario policial y se convirtiera en tema de debate público.
La culminación de la persecución policial tuvo lugar el 1° de diciembre de 1967 en el paraje Pampa Bandera, departamento Machagai, Chaco. Según la crónica de la Wikipedia, que cita informes de la época: Al llegar al puente de Pampa Bandera la maestra detuvo el auto simulando un desperfecto, permitiendo que unos 30 hombres bien armados aguardaran escondidos junto al camino. En el tiroteo posterior se escucharon más de quinientos balazos en pocos minutos. Gauna murió acribillado dentro del automóvil, mientras Velázquez logró herir al cabo Santos Medina y abrirse camino a tiros por casi 300 metros antes de caer muerto.
Una crónica de época también rememora que: “…eran las 20.25 hs cuando, al llegar al paraje acordado, la mujer que conducía el Fiat bajó pretextando un desperfecto. Fue ahí cuando se desató la lluvia de balas…” extracto de los relatos policiales que circularon en diarios regionales tras el operativo.
Los diarios que cubrieron el suceso reflejaron el impacto social: en enero de 1968, en declaraciones a la revista Así, el comisario Pujol jefe del operativo afirmó: “Desde la época de Mate Cosido no se registraba un hecho policial de tanta repercusión popular en el Chaco… la gente es ingrata, insidiosa y difícil de entender. Ahora que cazamos a Velázquez están en contra de la policía”.
Mientras tanto, otras crónicas describían que la muerte de Velázquez provocó “un formidable impacto emocional” entre la población chaqueña, reflejando divisiones profundas entre la mirada oficial y la percepción popular.
Las fuentes periodísticas de la época muestran que la figura de Isidro Velázquez fue narrada simultáneamente como la de un delincuente peligroso y como un personaje extraordinario para la gente rural del Chaco. Los textos de los años 60 muestran a una comunidad profundamente dividida, donde la violencia rural, la marginación y la respuesta estatal se encontraron en la figura de un hombre que ya entonces era narrado tanto por la ley como por la leyenda.
Fuente: Revisionismo Histórico Argentino