Un poco de historia

En este marco, con un fuerte impulso y decisión política desde ATE, junto con otras organizaciones sindicales, comenzaba a gestarse la creación de una nueva central sindical. Fue en este contexto que el 17 de diciembre de 1991, en Burzaco, frente al ajuste y las privatizaciones del Presidente Carlos Saúl Menem, un grupo de dirigentes se propone construir un sindicalismo autónomo de los partidos políticos, los gobiernos y los empresarios en lo que se va a conocer como “El Grito de Burzaco”.




El 14 de noviembre de 1992 se funda el CTA como Congreso de los Trabajadores Argentinos ante la presencia de más de 2.500 delegados, y se firma una declaración de principios, en la cual se establecen las características organizativas que asumirá el nuevo nucleamiento sindical.
Con los años el movimiento fue creciendo sin pausa y el 4 y 5 de noviembre de 1996 se realizaría el primer Congreso Nacional de Delegados de la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA) en el teatro Luna Park de la Ciudad de Buenos Aires. Este Primer Congreso Nacional sucedía luego de que al menos 11.000 personas a lo largo y a lo ancho del país hubieran debatido cómo afrontar los desafíos que la difícil situación argentina les planteaba a los trabajadores.
“Caminamos hacia una nueva centralidad de la clase”
