En el debate público se instaló la idea de que la Argentina somete al capital privado a una “presión tributaria asfixiante”. Sin embargo, cuando se observa qué ocurre con las 500 empresas no financieras más grandes del país, la evidencia muestra una dinámica diferente: en las últimas décadas se erosionó su contribución fiscal, mientras se mantuvieron importantes subsidios y beneficios promocionales y aumentó la porción del excedente apropiada por el capital concentrado. El nuevo informe de Gustavo García Zanotti y Martín Schorr analiza esta relación entre Estado, estructura tributaria y poder económico a partir de información de la ENGE-INDEC, CEPAL y BCRA.
Entre los principales resultados:
* Los impuestos pagados por las 500 empresas más grandes cayeron un 28% entre 2012 y 2024, una reducción muy superior a la registrada en su nivel de actividad durante el mismo período.
* Al mismo tiempo, los subsidios y exenciones fiscales continuaron siendo significativos. En 2024 alcanzaron USD 2.950 millones, equivalentes al 18% de las ganancias antes de impuestos de esas compañías.
* La participación de los impuestos netos de subsidios sobre el valor agregado generado por las grandes empresas cayó del 27% en 2012 al 20% en 2024. En algunos sectores y años, como minería, hidrocarburos, transporte y servicios públicos, los subsidios llegaron incluso a superar los impuestos pagados.
* El caso de Mercado Libre ilustra la persistencia de regímenes promocionales sobre empresas que ya alcanzaron una escala considerable: entre 2014 y 2025 acumuló USD 517 millones en beneficios fiscales asociados primero a la Ley de Software y luego al régimen de Economía del Conocimiento.
* La menor carga fiscal no responde a una menor generación de excedente. Por el contrario, las grandes empresas ampliaron su apropiación del valor generado, particularmente en coyunturas de fuertes modificaciones de precios relativos. Entre 2017 y 2018, por ejemplo, el excedente bruto de explotación de las 500 mayores firmas creció 118%, frente a una inflación del 47% y un aumento de apenas 34% para el resto de la economía.
* Dentro de la cúpula empresarial ganaron peso especialmente hidrocarburos y minería, servicios públicos regulados y comercio, actividades atravesadas por rentas de recursos naturales, posiciones oligopólicas o monopólicas y nuevas formas de intermediación comercial.
* El fenómeno es particularmente marcado en los sectores extractivos. Las retenciones pagadas por las petroleras pasaron de USD 3.146 millones en 2012 a apenas USD 114 millones en 2024. Además, minería e hidrocarburos registraron en 2023-2024 una tasa efectiva de alrededor del 5% en el impuesto a las ganancias, muy por debajo de la alícuota teórica del 35%.
* Sobre esta estructura previa se monta ahora el RIGI, que profundiza las ventajas tributarias, cambiarias y aduaneras para grandes proyectos. El informe plantea así el interrogante central sobre cuánto del “sacrificio fiscal” se transforma efectivamente en nuevas capacidades productivas y tecnológicas y cuánto termina constituyendo una transferencia permanente hacia el capital concentrado.
La evidencia revela, en definitiva, una intervención estatal profundamente asimétrica: Mientras disminuye la captura pública de una parte del excedente generado por las grandes empresas, se sostienen beneficios fiscales que no necesariamente tienen como contrapartida una mayor densidad industrial, desarrollo tecnológico o soberanía económica. El resultado es una estructura productiva crecientemente concentrada y atravesada por actividades extractivas, rentísticas y de intermediación. Junto con el informe completo, publicamos una síntesis con los principales datos, gráficos y conclusiones del estudio.
Fuente: www.ipypp.org.ar