La Voz del Interior acaba de inaugurar un “Hub Audiovisual” con 5 estudios de tecnología de punta en el histórico primer piso de la Redacción. La foto oficial juntó a Llaryora, Juez y Bornoroni, pero nadie responde la pregunta clave:
¿De dónde sale el dinero para esta obra faraónica si a la hora de discutir paritarias la respuesta es que “no hay plata”?
Detrás de los flashes y el discurso de la reconversión, la realidad de la redacción es dramática:
Sueldos bajo la línea de pobreza: Un profesional con 15 años de antigüedad apenas supera el millón de pesos de bolsillo. Es imposible vivir así.
Despidos por reclamar: Echaron a trabajadores jóvenes de las áreas web y audiovisual —las mismas que la empresa define como “estratégicas”— tras exigir que se respeten las leyes laborales.
El modelo del ajuste: Aprietes, hostigamiento, uso de equipos personales para trabajar y la salida forzada de profesionales muy valiosos.
Esto no es solo la “crisis de los medios” que repite la patronal. Es un experimento empresarial para expandir marcas y formatos a costa de la espalda y la salud de sus trabajadores, aplicando las prácticas más nefastas del Grupo Clarín.
Nos organizamos y juntamos en construcción colectiva para defender el oficio, el salario y los derechos que tanto costó conseguir.
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