Por Daniel Yofra*
La última dictadura cívico-militar provocó una brutal transferencia de ingresos de la clase trabajadora a las patronales y cambió la matriz económica de un país en proceso de industrialización. Para lograrlo, atacaron con todas sus fuerzas a las organizaciones de trabajadores: desde las comisiones internas y cuerpos de delegados hasta los sindicatos. Porque para aplicar su política económica de destrucción de la industria, endeudamiento y especulación financiera necesitaban habilitar la tercerización laboral, prohibir el derecho a huelga, intervenir los sindicatos y la CGT y eliminar los fueros sindicales. Hicieron su propia reforma laboral.
Para garantizar semejante ataque a la clase trabajadora persiguieron, secuestraron, torturaron, asesinaron y desaparecieron a miles de trabajadores y trabajadoras, muchos de ellos representantes sindicales. El 55% de las y los detenidos-desaparecidos eran trabajadores. Ese fue el caso de nuestros compañeros de la planta de Avellaneda de Molinos Río de La Plata, que estaba en manos de la empresa Bunge & Born. Allí estaba como jefe de Personal Emilio Parodi, que desde el 10 de septiembre deberá enfrentar un juicio oral y público. En este juicio está acusado de ser partícipe necesario del secuestro y desaparición de tres obreros de esa fábrica: Francisco Fernández, Santos Ojeda y Roberto José Rivolta Bonino. Pero hay otras 23 personas que fueron víctimas del terrorismo de Estado y estaban vinculadas a Molinos Río de La Plata.
Llegar a este juicio, que llevará adelante el Tribunal Federal Oral 2 de La Plata, es el resultado de un reclamo paciente y constante de las y los familiares de los trabajadores y trabajadoras de Molinos. Fue una lucha ardua que dieron junto a los organismos de derechos humanos y a la que nos sumamos desde la Federación Aceitera y Desmotadora de Algodón y el Sindicato de Obreros y Empleados de la Industria Aceitera (SOEIA Capital y Gran Buenos Aires) cuando nos presentamos como querellantes, en 2015, para impulsar la causa y presentamos toda la documentación disponible que teníamos en los archivos del gremio y la Federación. Era la forma de continuar la defensa de nuestros compañeros que habían luchado por mejores salarios y condiciones laborales. Esa lucha la continuamos hoy.
El juicio a Parodi permitirá mostrar el rol que cumplieron los representantes de los empresarios para poder aplicar todas sus políticas de reducción de salarios, extensión de la jornada laboral, precarización de las condiciones de trabajo y debilitamiento de las organizaciones sindicales. Toda esa política laboral les permitió aumentar aceleradamente sus márgenes de ganancia sin importarle las condiciones de vida y de trabajo de quienes producimos día a día. Porque esos trabajadores no solo tuvieron peores salarios, también sufrieron más accidentes laborales y sus familias fueron sometidas a condiciones de vida más duras. Y, más grave aún, tampoco les importó su vida.
Por todo eso, este juicio nos renueva la esperanza de que haya justicia para esos compañeros y tranquilidad para aquellos que luchan hoy. Pero también pedimos que sean citados a indagatoria otros dieciséis jefes y personal jerárquico de la planta de Avellaneda de Molinos Río de la Plata. Ellos también deben ser investigados por su responsabilidad en el secuestro de obreros. Los militares no hubieran podido implantar el terrorismo de Estado sin la complicidad y acompañamiento de empresarios, y deben ser juzgados.
Y reclamamos que se profundice la investigación sobre esos crímenes incluso cuando tenemos un gobierno que vuelve con esas mismas recetas viejas de licuación de salarios, aumento de precios, promoción de la especulación financiera y ataque a la educación y la salud pública. Todo eso apoyado en una reforma laboral que es peor que la que aplicó la última dictadura. Lo hacemos porque nunca nadie nos regaló nada y porque no olvidamos los crímenes cometidos contra nuestros compañeros. No importa el tiempo que transcurra: siempre vamos a exigir justicia. También vamos a exigir la reparación del daño que le están causando a la clase trabajadora argentina con las políticas nefastas que el gobierno actual aplica con el apoyo del capital nacional y transnacional.
Tenemos en claro que todo lo que ganamos lo hicimos luchando. Nada fue gratis. Y así seguiremos.
*Secretario General de la Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso, Desmotadores de Algodón y Afines de la República Argentina
Fuente: www.tiempoar.com,ar