Armando Tejada Gómez nació el 21 de abril de 1929 en Guaymallén, Mendoza, a orillas de un zanjón, en el seno de una familia humilde de descendencia huarpe.
Fue el anteúltimo de 24 hermanos. Quedó huérfano de padre a los cuatro años, y su tía Fidela Pavón fue quien le enseñó las primeras letras, la única instrucción formal que recibió en su vida.
Trabajó desde los seis años como canillita, después como lustrabotas y más tarde como obrero de la construcción. A los quince se compró un ejemplar del MARTÍN FIERRO, y ese libro le abrió para siempre la puerta a la poesía.
En 1950 empezó a trabajar como locutor en LV10 Radio de Cuyo, donde conoció al músico Oscar Matus, con quien formaría una sociedad artística de años, autora de canciones como “Los hombres del río” y “Tropero padre”.
Su compromiso social lo llevó a la política: fue electo diputado provincial por la UCRI en 1958, y más tarde se afilió al Partido Comunista.
En 1963 fundó, junto a Oscar Matus, Mercedes Sosa y otros artistas, el Movimiento del Nuevo Cancionero, una de las corrientes más importantes del folklore argentino.
Su obra más trascendente llegó poco después: la letra de “Canción con todos”, con música de César Isella, una canción que trascendió fronteras hasta convertirse en un himno de identidad para toda América Latina.
En los años 70, la persecución política lo alcanzó de lleno. La Triple A lo incluyó en sus listas de artistas amenazados de muerte, y muchos colegas suyos debieron exiliarse en España o México.
Tejada Gómez decidió quedarse. Convocó una conferencia de prensa en la sede de la Sociedad Argentina de Escritores para anunciar públicamente que no abandonaría el país, pese a las amenazas contra él y su familia.
En 1976, el gobierno militar prohibió la difusión de varias de sus obras, entre ellas “CANCIÓN CON TODOS” y “Fuego en Animaná”, y fue declarado persona no grata por el gobierno de facto de Santa Fe. Para seguir publicando, llegó a recurrir a seudónimos.
A lo largo de su carrera recibió numerosos reconocimientos, entre ellos el Premio Casa de las Américas de La Habana y el Premio Konex 1985, que lo distinguió entre las cinco máximas figuras autorales del folklore argentino.
Murió el 3 de noviembre de 1992 en Buenos Aires, a los 63 años, tras una hemorragia digestiva masiva y un paro cardíaco posterior.
Fuente: Grandes Legados