En la ciudad de Namur, Bélgica, el Secretario General de ATE y la CTA Autónoma Córdoba, Federico Giuliani, mantuvo una reunión con Éric Toussaint, economista belga, portavoz de la red internacional del Comité para la Abolición de las Deudas Ilegítimas, que contribuyó a fundar. De formación historiador, es doctor en Ciencias Políticas por la Universidad de Lieja y la Universidad de París VIII.
Al cabo del encuentro, que se llevó a cabo en la sede de la Federación Gremial de Trabajadores Belgas (FTGB) Valonia, acordaron llevar adelante una instancia de formación virtual por Zoom en el mes de octubre, charla que estará dirigida a la militancia de la Central. A la vez, intercambiaron miradas respecto al avance de la ultraderecha en el mundo y, en particular en América Latina, a caballo de las imposiciones que establece el FMI, principal acreedor de la ilegítima e ilegal Deuda Externa de la Argentina.
Toussaint comentó que se ha constituido una especie de Internacional Neofascista, impulsada sobre todo por los Estados Unidos de Donald Trump, y la extrema derecha amenaza con llegar al poder en la mayoría de los estados europeos; la India está dirigida por un hinduista radical e islamófobo Narendra Modi, mientras que en Israel, el gobierno neofascista de Benjamin Netanyahu lleva más de dos años y medio perpetrando un genocidio en Gaza. Lo mismo ocurre en Latinoamérica con los gobiernos de Argentina, Chile, Bolivia, Ecuador, Perú y El Salvador, entre otros.
Giuliani apuntó: “Estamos en contra de cualquier acuerdo con el FMI. Pagar la estafa de Macri antes y la de Milei y Caputo ahora, es legitimar un nuevo robo al pueblo. Esta deuda es impagable, para pagarla como quiere la oligarquía de algún lado va a salir la plata y eso nos pone frente a un Estado que está instrumentando una transferencia fenomenal de recursos a los sectores concentrados. La verdadera deuda es con el pueblo, con los vastos sectores sin servicios básicos, con el gran déficit habitacional que existe, la mayor inversión debería hacerse en educación y salud, además de generar fuentes de trabajo dignas”.
“También hay cuestiones referidas a la Soberanía con la deuda, porque el acuerdo con el Fondo termina significando prácticamente un cogobierno en la Argentina, con auditorías trimestrales, con la presencia de un emisario británico del FMI cuando se cumplieron 44 de la Guerra de Malvinas. Esta presencia del FMI en nuestro país estaría hasta el 2034. Es decir, cuando uno ya pone como garantía la Soberanía Nacional y nuestros bienes naturales ahí es donde el campo nacional, popular y revolucionario debe unirse para evitar esta entrega”, terminó.