Por Graciela Treber*
Estamos cada vez más cerca del largo plazo en el que “todos estaremos muertos”, como dijo John Maynard Keynes. La frase fue dicha en el contexto de la economía del Reino Unido (y de Europa en general) durante la compleja recesión e inestabilidad monetaria posterior a la Primera Guerra Mundial. Keynes, con esta afirmación, criticaba a los economistas liberales clásicos que sostenían que los problemas económicos los solucionaba el “mercado” si se espera el tiempo suficiente.
En contraposición, Keynes quería graficar que los gobiernos debían actuar para resolver los problemas “actuales” durante las crisis para ayudar a los afectados, sin esperar que la economía se recupere sola ya que ello significa graves costos económicos y sociales.
El economista británico John Maynard Keynes. (Foto: Wikipedia).
Qué coincidencia. Esos son los argumentos esgrimidos hoy por los autodenominados “Libertarios”, con la salvedad que su propuesta es altamente intervencionista. El Estado interviene, el tema es que lo hace en beneficio de los sectores poderosos de la economía en detrimento de las mayorías de la población. En criollo interviene fuertemente en favor de los ricos, generando una fuerte concentración del ingreso y perjudicando al sector del trabajo representado por los trabajadores argentinos y argentinas.
En ese marco, INDEC nos proporcionó recientemente datos sobre brutales caídas de la actividad en los sectores como Industria y Construcción.
Hay que señalar que ambos sectores son los mayores dadores de empleo y tradicionalmente factores reactivantes de las economías.
El Indicie de Producción Industrial (INDEC) desestacionalizado cayó en julio un 4,9% interanual en comparación con julio 2025 que ya era un valor muy bajo. Y lo hizo también en un 5% intermensual con respecto a junio 2026. Cayo en todos los rubros, tanto interanual como intermensual. Disminuyó incluso en los sectores que este gobierno sostiene que son dinámicos como “Refinación de Petróleo” que se contrajo un 5,7% interanual y un 1% intermensual. Los guarismos más escandalosos se ven claros en el acumulado enero –julio 2026 con respecto a enero-julio 2025 Los datos hablan por sí solos: “Textiles”-16,8; “Productos de metal y maquinarias y equipo”-13,2%; “Otros equipos aparatos e instrumentos”-19,1%; “Automotores y otros equipos de Transporte”-9,9%; y “Muebles y otras industrias Manufactureras”-4,9%.
Por su parte, la construcción sector tradicionalmente reactivador de la actividad arroja datos parecidos de desplome. En julio de 2026, el Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC) del INDEC registró una caída del 4,5% respecto a igual mes de 2025 y un retroceso mensual del 4,6% frente a junio de 2026 en su serie desestacionalizada.
Los datos matan relato y explican las caídas del empleo registrado y los cierres de más de 30.000 empresas.
La economía tarda en pararse, pero se para en algún momento y nos llega el “largo plazo” que se transforma en corto y tiempo real. Así como la famosa Micro se transforma en Macro y la arrastra.
El boom exportador primario no alcanza a paliar la caída de la actividad industrial y de la construcción y no va a ocurrir por más tiempo que esperemos. No es un proyecto para contener a los 50 millones de habitantes. Es un proyecto económico de ENCLAVE que nos acerca más a Nigeria que al temido modelo de Perú que sería el mal menor.
A un paciente con fiebre por infección en vez de darle antibiótico, lo mataron. Seguro es una solución a la fiebre porque no va a tener fiebre nunca más. Por supuesto, tampoco tendrá vida.
* Contadora
Fuente: www.enredaccion.com.ar