Con salarios básicos que no alcanzan para cubrir las necesidades esenciales, negociaciones paritarias que profundizan la pérdida del poder adquisitivo y crecientes amenazas sobre nuestros derechos laborales, necesitamos que nuestra realidad sea escuchada.
En la carta apelamos a la tradición de la doctrina social de la Iglesia, que reconoce la dignidad del trabajo y la justicia social, para pedirle al Santo Padre que, con la autoridad moral que representa, exhorte a los empresarios de medios a asumir su responsabilidad social.
Porque detrás de cada noticia hay trabajadoras y trabajadores que necesitan salarios dignos y condiciones laborales justas. No hay periodismo de calidad con salarios de pobreza. No hay libertad de expresión sin trabajadores y trabajadoras con derechos. Santo Padre, ayúdenos a defender el trabajo con salarios dignos.

Mientras las empresas de medios ofrecen aumentos insuficientes, miles de trabajadores ven deteriorarse sus ingresos y sus condiciones de vida.
Le pedimos al Papa que, con la autoridad moral que representa, exhorte a los empresarios de medios a asumir su responsabilidad social y garantizar salarios dignos.
Detrás de cada noticia hay trabajadores y trabajadoras. No hay periodismo de calidad con salarios de pobreza.