A 52 años de la muerte del General Perón: “Mi único heredero es el pueblo”

Se cumplen hoy 52 años de la muerte del General Juan Domingo Perón, fundador del movimiento de masas que signó la historia argentina de las últimas siete décadas, mientras ejercía su tercera presidencia constitucional, tras regresar del exilio.

La muerte de Perón, certificada oficialmente a las 13.15 de esa triste jornada del 1º de julio de 1974 para gran parte de los argentinos, dejaba al país huérfano de liderazgo en medio de una creciente espiral de violencia política que anticipaba la irrupción del terrorismo de Estado y la reinstauración oligárquica para demoler el Estado de Bienestar.

Su legado, “Mi único heredero es el pueblo”, tal como lo afirmara en su último discurso en el balcón de la Casa Rosada el 12 de junio, transita un tiempo de reconstrucción y revalorización.

Independientemente de las extracciones políticas partidarias para nosotros, los trabajadores, los primeros gobiernos de Perón surgidos después del 17 de octubre de 1945, cuando el pueblo rebautizó la Plaza de Mayo y parió un acontecimiento histórico, hasta que fuera depuesto por un golpe cívico-militar en 1955 por la llamada “Revolución Libertadora”, fueron los años más felices de realizaciones para los descamisados de la Patria.

Aunque él no lo firmó, con el tiempo se supo que Rodolfo Walsh, el más grande periodista argentino del siglo XX,  había sido quien escribió la extraordinaria tapa del diario Noticias que dio cuenta de la muerte de Juan Domingo Perón. Son apenas 305 caracteres, ocho líneas de texto a 40 espacios. Para el título hicieron falta apenas cinco caracteres: DOLOR, tituló Walsh. Y acto seguido, escribió:

“El general Perón, figura central de la política argentina en los últimos treinta años, murió ayer a las 13:15. En la conciencia de millones de hombres y mujeres, la noticia tardará en volverse tolerable. Más allá del fragor de la lucha política que lo envolvió, la Argentina llora a un líder excepcional”.