Ángel Cairo: Un maldito excluido de la historia oficial

Ángel Rafael Cairo nace en Campana, Provincia de Buenos Aires, el 26 de abril de 1915, manifiesta inquietudes políticas desde su adolescencia. En 1931, actúa como miembro de la Juventud Radical en el Frigorífico Anglo. Devora literatura política de distintos orígenes y busca su camino en distintas organizaciones: el socialismo, el anarquismo y luego el Partido Comunista.

Después de 1945, se aparta del Partido Comunista, participando junto a Puiggrós, Astesano y otros en la escisión que da origen al MOC (Movimiento Obrero Comunista) que se expresa en el periódico “Clase Obrera”, dando apoyo al peronismo desde una perspectiva independiente. Entre 1940 y 1953 se desempeña como delegado y asesor de comisiones internas en el gremio textil. Luego ingresa al gremio Gastronómico, donde trabaja entre 1957 y 1960, quedando cesante como consecuencia de la huelga del 7 de noviembre de ese año.

Fue un gran formador de cuadros políticos y sindicales. Colaboró con los más importantes gremialistas del peronismo combativo, entre ellos, Julio Guillán y especialmente, Amado Olmos. Asimismo, participó activamente en la campaña política en 1962, en la cual el peronismo llevaba de candidato a gobernador de la Provincia de Buenos Aires a Andrés Framini.

Su actividad gremial y política la realizó principalmente en Avellaneda, en cuya regional gremial actuó en 1963. Luego ingresó al Sindicato del Hielo.

Uno de sus aportes más notables era la elaboración de documentos de discusión para los cuadros políticos y gremiales, alrededor de la cuestión nacional y la cuestión social. Participó en la CGT de los Argentinos. Fue fundador de la Agrupación “12 de junio” y de “Intransigencia Peronista”.

Colaboró en diversos periódicos del movimiento nacional, entre otros, “Recuperación” y “Descartes” y luego fue secretario de redacción del periódico “Relevo”.

En 1969, participó en un libro colectivo con definiciones acerca del peronismo. Más tarde, amplió su trabajo y lo publicó como “Peronismo: Claves”, por Ediciones Centro de Estudios Aporte.

Desde una posición de izquierda nacional interna al peronismo contribuyó a la discusión de tácticas y estrategias, cuestiones organizativas, etc., siempre aportando ideas sin reclamar puestos ni reconocimiento alguno. Fue también asesor en el Sindicato del Tabaco y dio importante apoyo a Víctor De Gennaro y Germán Abdala, en su lucha de ANUSATE, dirigida a recuperar la Asociación de Trabajadores del Estado que estaba en manos de la burocracia.

Su larga vida de permanente militancia se apagó, a causa de un cáncer, el 29 de agosto de 1982 en la localidad de La Matanza donde residió en sus últimos años.

(Norberto Galasso, Los Malditos, T III, pág 319, Ed Madres de Plaza de Mayo)

Fuente: www.pensamientodiscepoleano.com.ar