Hoy nuestra salud se encuentra en manos de empresarios inescrupolosos. Todo el arco público y privado de trabajadoras y trabajadores está atado de pies y manos ante este sistema que, a costa de producir a destajo con niveles cada vez más altos de explotación y precarización laboral, nos enferma y nos mata.
El actual Sistema de Riesgos del Trabajo les permite a las ART ganancias descomunales por lo que convierte a la salud de un trabajador en un negocio. Ponen topes indemnizatorios, no realizan tareas de prevención y favorecen la especulación de empresarios que ponen la salud de los trabajadores en un listado de enfermedades profesionales que es totalmente restrictivo.
Para que se entienda: Las ART son a la Higiene y Salud Laboral lo que las AFJP lo fueron para el Sistema de Seguridad Social. Hay que hacer foco en la prevención mediante la formación, la comunicación y hacer hincapié en que los procesos de trabajo sean sanos y seguros, justamente para tener ambientes de trabajo saludables que no conlleve a sufrir accidentes o enfermedades profesionales.
El Sistema de Riesgos del Trabajo está compuesto por diferentes actores: La Superintendencia de Riesgos del Trabajo, que es la entidad rectora, las ART, los empleadores y los trabajadores. Las ART y los empleadores están obligados a desarrollar tareas de capacitación que en general se cumplen poco y nada.
Nosotros promovemos la formación con cursos y talleres propios que tienen la finalidad de que los compañeros y compañeras se apropien del conocimiento, tanto desde un punto de vista gremial como de la Higiene y Seguridad Laboral. Tomar la salud en nuestras propias manos se vuelve clave.
Somos conscientes de que hay mucho desconocimiento de parte de los trabajadores. La ignorancia sobre el tema es alta y va de la mano de la precarización. Por eso, no se puede naturalizar la exigencia de trabajar a como de lugar en condiciones que nos enferman y nos matan.