35 años sin “El Lobito” Rodríguez Saá

Ricardo “Lobito” Rodríguez Saá fue militante de Montoneros, preso político y exiliado durante la última dictadura. Su historia no terminó con la derrota de los años setenta.
En 1988, cuando la conducción montonera decidió apoyar a Carlos Menem en la interna justicialista, Rodríguez Saá rechazó esa decisión. “Ni cafieristas ni menemistas: peronistas” sintetizó su posición. El peronismo combativo no debía subordinarse a ninguna de las variantes que disputaban el aparato partidario.
Impulsó “Peronismo por la Patria” y luego las “Unidades Básicas Revolucionarias Juan Domingo Perón”. Mientras muchos abandonaban la militancia o se acomodaban al nuevo orden, el “Lobito” buscaba reconstruir una fuerza independiente, ligada a las luchas populares y enfrentada al avance neoliberal.
El 4 de octubre de 1991 fue baleado en Aguirre y Aráoz por un suboficial de la Policía Federal perteneciente al DEPOC, una dependencia dedicada a tareas de inteligencia política. La versión policial intentó presentarlo como un delincuente común. Sus familiares y compañeros denunciaron un crimen político cometido desde el aparato estatal.
Su asesinato permanece impune. “Que robaban por la zona”, “que eran piratas del asfalto”, “que iban armados”, la autoridad no supo luego como explicar su muerte, lo real es que fue interceptado por el Suboficial Maldonado que prestaba servicio en el DEPOC .
Lo llamaban “piñón fijo” porque no cambiaba de posición según soplaran los vientos del poder. Su historia conserva una advertencia vigente: Cuando las alternativas conducen a administrar la derrota, la tarea es construir una fuerza propia.

Este 4 de octubre se cumple un nuevo aniversario del asesinato por servicios de inteligencia del “Lobito” Ricardo Rodríguez Saá, durante el Gobierno de Carlos Saúl Menem.

El “Lobito” Rodríguez Saá, muerto en 1991 por la Policía Federal, bregaba en ese momento por la reconstrucción de las posiciones combativas dentro y fuera del peronismo que se enfrentaran con el modelo económico y social que sostenía el “Menemismo”. Fue, además, un militante montonero y un dirigente que enfrentó a la dictadura cívico-militar.

El documental “Lobito Rodríguez Saá” fue realizado por el canal de televisión Barricada TV, que emite desde la metalúrgica IMPA, la primera fábrica recuperada del país.

Jugado por la causa popular

Por Roberto Baschetti*

Siempre será “El Lobito Rodríguez Saá”. El 4 de octubre de 1991 caía asesinado, en la esquina de Aguirre y Aráoz, de esta Capital, a pocas cuadras de su casa. “Que robaban por la zona, que eran piratas del asfalto, que iban armados …”: En fin, la “autoridad” no sabía luego como explicar su muerte. Lo real es que fue interceptado por el suboficial Humberto Maldonado que prestaba servicios en el DEPOC, una especie de policía política antiterrorista dependiente de la Federal y muerto sin más. Junto con él estaba Marcelo Langieri -uno de “Los Presos del Austral” en 1986- que quedó detenido.

“El Lobito” estaba re-construyendo las “Unidades Básicas Revolucionarias” con la intención de sacar del letargo al peronismo militante y consecuente con las banderas revolucionarias; para ponerlo de pie, y enfrentar al menemismo traidor y a la socialdemocracia entreguista.

“El Lobito” había sido montonero y consideraba que la ausencia de una organización revolucionaria que expresara la tradición de lucha del peronismo combativo era una de los principales motivos que permitía que la dirigencia ‘justicialista’ pudiera vender el país y poner de rodillas a los trabajadores.

Su amigo y compañero “Willy” afirma que su muerte “es un crimen político que fue acallado por todos los dirigentes del Partido Peronista que lo frecuentaban, como si un pacto de silencio o complicidad informal se hubiera establecido. Quizás la conformidad con el nuevo ‘status quo’ neoliberal los llevó a ver con beneplácito la muerte de este revoltoso que además era conocido. Pero hay algunos que no olvidamos y esperamos que este crimen, ordenado desde el Estado, sea esclarecido y así poder castigar a los culpables. Ricardo Rodríguez Saá debe ser recordado como él hubiese querido, como Revolucionario Montonero y Peronista. Así lo recordaremos nosotros porque nunca bajó sus banderas”.

Al cumplirse 10 años de su muerte se le hizo un sentido homenaje en el Sindicato de Farmacia y se recordó su lucha inclaudicable, contra las dictaduras de turno, contra Isabel y el “Brujo” López Rega, contra la última dictadura militar, que vivió cárceles y exilios, y que en febrero de 1987 participó como miembro del Partido Peronista Revolucionario-Movimiento Montonero, en la Conferencia Permanente de Partidos Políticos de América Latina (COPAL).

Carlos Oscar Suárez, argentino, Secretario General del Tribunal Antiimperialista de Nuestra América -fallecido en diciembre de 2010-, también dijo lo suyo: “Seguramente Ricardo Rodríguez Saá ‘en algo andaría’ de la misma forma que en algo estamos todos. Claro está que es muy diferente ‘andar’ en la lucha por la liberación de la Patria, jugándose por la causa popular, que estar en la especulación subalterna o, lisa y llanamente, en el entreguismo. Por eso al recordar al ‘Lobito’ como un compañero ejemplar, repudiamos a ese conjunto de claudicantes y desertores que negaron –no ya su solidaridad frente a la alevosa agresión con cobertura oficial- sino hasta una simple firma para la solicitada en la que se lo reivindicaba como militante revolucionario, rechazando el calificativo policial de ‘delincuente común’. Algún día, cuando las grandes mayorías pongan fin al dominio oligárquico-imperialista construyendo la nueva Patria Justa, Libre y Soberana, por la que dieron su vida tantos miles de argentinos, Ricardo Rodríguez Saá estará junto con nosotros porque ‘en algo andaba’, y seguirá andando en cada compañero leal a las banderas de la liberación nacional y latinoamericana”.

*Historiador