Augusto López: El debate por el nacimiento de Villa María

Por Jesús Chirino*

Todos los años, durante septiembre, se conmemora el aniversario del surgimiento de Villa María como centro urbano. Esta celebración, iniciada durante la primera intendencia de Salomón Deiver, no estuvo exenta de discusiones y cuestionamientos. En noviembre de 2023, el profesor Augusto López publicó un interesante material bibliográfico que aborda, con rigor, la cuestión.

¿El 25 o el 27 de septiembre?

El libro de López, editado por El Mensú, se titula “¿Por qué un 27 de septiembre? El nacimiento de Villa María: relatos históricos y ceremonias conmemorativas”, y aborda las cuestiones que llevaron a que el aniversario de la ciudad fuera celebrado en diferentes fechas.

Fue en 1942 cuando Deiver dirigió la organización de actos para el aniversario del “nacimiento” de la ciudad. Fue la primera vez que la intendencia local se ocupaba del tema. López señala que esa “conmemoración se desenvolvió entre el 25 y el 27 de septiembre, declarándose feriados municipales los días 25 y 26”. Más adelante aclara que “el criterio considerado, conmemorar el aniversario un 25 de septiembre -invocando que Pablo Barrelier, apoderado de Manuel Anselmo Ocampo, requirió que fuera aprobado el proyecto urbano-, con algunas omisiones, se mantuvo entre 1942 y 1955”.

En 1956, luego del derrocamiento del Gobierno de Juan Domingo Perón y la instauración de una dictadura cívico-militar, “el Departamento Ejecutivo Municipal (DEMVM) instituyó la Primera Semana de Villa María (22-30 de septiembre), en cuyo marco pidió a las autoridades provinciales que fuera decretado feriado el 27 de ese mes, cuando se desenvolvería la ceremonia protocolar…”.

En su documentado trabajo, López cita la argumentación que las autoridades de entonces esgrimieron para modificar la fecha en la cual se venía celebrando el aniversario de la ciudad. Es así que remite a un texto del DEMVM, fechado el 13 de septiembre de 1956, en el cual se sostiene el 27 de septiembre como día del aniversario de la ciudad: “Por ser esta la primera fecha en que los archivos oficiales de la Provincia hacen mención específica de Villa María…”.

Frente a esto, López recuerda que el 4 de septiembre de 2022, en esta misma columna, publiqué la existencia de un mapa oficial de la provincia de Córdoba, fechado en el año 1866 y conservado en el Archivo Histórico Nacional, en el cual figura Villa María. Ante esto, López escribe que la existencia de este mapa “invalida el Decreto citado, sustento jurídico de la conmemoración, cuando el nombre de la ciudad se menciona en un documento público provincial antes de 1867”, año considerado como el del nacimiento de la ciudad.

Para Augusto López, “aunque la disyuntiva institucional de conmemorar el aniversario de Villa María un 25 o un 27 de septiembre ancla en cuestiones históricas, no puede desvincularse de la coyuntura política, atravesada por la antinomia peronismo-antiperonismo”. Aunque también podría pensarse que al ser Deiver, radical que se inclinó por el movimiento peronista, quien instauró el 25 de septiembre, la referida antinomia abarcaría los sectores populares y quienes prefirieron enaltecer el liberalismo y un proyecto de país sin muchos derechos para los sectores postergados.

El nacimiento y la celebración como espacio de lucha

En su libro, López avanza por dos vertientes: la historia y la memoria. Desde ese posicionamiento analiza cómo fue construyéndose un ideario del surgimiento de Villa María. Historiza la idea de fundación de la ciudad y las pujas de intereses a la hora de validar la propia idea de fundación como la de establecer qué sectores fueron responsables de la misma.

Se detiene en señalar qué actores han sido dejados fuera de registro y cómo se estructuró una visión hegemónica acerca de aquellos sectores que, supuestamente, han sido responsables excluyentes de los avances de la ciudad. La profesora Stella Maris Pittuelli señala que “la historia nos convoca a repensar hechos que el paso del tiempo ha naturalizado e institucionalizado. Es uno de los objetivos de la disciplina histórica el volver a mirar tantas veces hasta desentrañar facetas, intereses y visiones de los que tomaron decisiones en el pasado” y remarca que López nos invita a “revisar los testimonios documentales de la fundación de Villa María, como así también de releer con miradas actuales lo producido por los historiadores locales en esos momentos en que, como pioneros, recuperaron esos hechos”.

En la contratapa del libro puede leerse al doctor Adrián Romero señalando que “las conmemoraciones son espacios de disputas de sentidos con efectos de (des)legitimación de un ordenamiento social. El riguroso análisis de Augusto López sobre los usos políticos de la fundación de Villa María revela además la dimensión ideológica del trabajo periodístico. Abre así una línea para huir del sentido común y problematizar la participación de los hombres de prensa en esa confrontación”. Por su parte, el licenciado Gerardo Russo comenta que este trabajo “interroga sobre por qué el aniversario de Villa María se conmemora el 27 de septiembre, respondiendo la pregunta a través de los relatos históricos que construyeron quienes se ocuparon de los orígenes de la ciudad. La aparición de esta obra es una muestra de la vitalidad que han adquirido los estudios históricos a escala local y regional. Es de esperar que el público lector y los investigadores y docentes puedan coadyuvar a la puesta en valor del legado de la cultura intelectual local para proseguir en nuevas, renovadas y disruptivas interrogaciones”. Investigar, estudiar y debatir acerca  de la ciudad es algo que, sin lugar a dudas, nutre la manera de mirar el presente de Villa María e imaginarnos los posibles futuros de la misma. El material generado por el profesor López invita a ese debate.

*Docente. Periodista. Secretario Gremial de la CTA Autónoma Regional Villa María

Fuente: www.eldiariocba.com.ar