Este jueves 23 de enero, a los 96 años de edad, falleció en Córdoba Susana Fiorito, quien había nacido en Buenos Aires el 11 de marzo de 1928. Fue una maestra traductora y militante de izquierda. Fue una figura fundamental en el ámbito cultural y social argentino, que durante su vida, se dedicó a escribir, ejercer la docencia y la militancia, buscando siempre la construcción de espacios de resistencia y promoción de la cultura.
Su principal sello característico fue la de tener una perspectiva crítica y comprometida con las clases sociales.
Susana vivió con coherencia hasta el final, apostando siempre por la cultura como herramienta de transformación y la lucha colectiva como camino hacia una sociedad más justa.
Infancia y juventud

Susana nació en Buenos Aires en el marco de una familia acomodada. Su padre, Alberto Fiorito era un terrateniente italiano, cuyas tierras familiares dieron nombre a donde actualmente existe Villa Fiorito. Desde pequeña mostró una gran avidez por la lectura, y de joven se vinculó con movimientos e ideas de izquierda, tomando distancia con su familia. Realizó estudios de magisterio y luego se especializó en la traducción del francés. Desde la década de 1950 es una activa militante de la denominada izquierda intelectual.
Actividad política en Buenos Aires

En 1953, junto con su pareja de ese momento Ismael Viñas, el hermano de este, David y su pareja Adelaida Gigli, fundan la revista Contorno que se convirtió en una publicación emblemática de la época, por su discurso rupturista, sus filiaciones con el existencialismo y el marxismo, y su relectura de la literatura argentina en clave política, criticando por igual la tradición liberal y la cultura populista, tomando como precursores a Ezequiel Martínez Estrada como ensayista y a Roberto Arlt (por entonces un autor todavía menospreciado por la crítica académica) como novelista. Esta actitud polémica y el cuestionamiento a los autores canónicos hicieron que el grupo Contorno también fuera conocido como «parricidas», como los denominó el crítico uruguayo Emir Rodríguez Monegal. Publicó diez números y dos cuadernos entre 1953 y 1959. Tanto la revista Contorno junto con escritores adheridos a la misma entre ellos Fiorito sufrirían censura en el marco del gobierno dictatorial de la denominada Revolución Libertadora, algunos de ellos debieron exiliarse.
Apoyó la candidatura a Presidente de la Nación de Arturo Frondizi del radicalismo intransigente en la cual Susana Fiorito fue funcionaria universitaria. En esos años publicó junto con Ismael Viñas, varios artículos sobre la historia de las huelgas obreras de 1920-1921 de Santa Cruz, en las que había tenido destacada actuación el padre de Ismael, quien había sido juez letrado durante esos años.

Años más tarde publicaría un libro sobre este tema. A fines de 1958, Susana Fiorito también participó en la edición del periódico Qué hacer, también junto con Ismael Viñas. Sin embargo, el grupo Contornista rápidamente se desencantó con el gobierno de Frondizi, principalmente a raíz de las concesiones a las petroleras estadounidenses y por la represión sobre la clase obrera peronista, por lo que rompieron con su gobierno y renunciaron a los cargos que detentaban. Según otras fuentes fueron casados por Frondizi tras publicar una solicitada dónde daban cuenta de las violaciones a los derechos humanos por parte del gobierno en el marco del plan frondicista Conintes.
Durante esta época utilizó el seudónimo Natalia Duval para publicar algunos artículos en revistas. Luego Susana Fiorito participó en la fundación del Movimiento de Liberación Nacional (MLN, conocido como Malena) y del periódico Liberación, que serían dos elementos de gran importancia en la conformación de la denominada nueva izquierda intelectual. A su vez, como parte de las críticas formuladas al frondizismo, Fiorito y Eugenio Gastiazoro publicarían en 1965, dentro de la editorial de MLN, el libro Ferrocarriles ¿restructuración o entrega?.
Durante esta etapa conoce a quien sería su pareja las siguientes décadas, el escritor Andrés Rivera, a quien conoció cuando le fue a entregar un periódico del sindicato de prensa del MLN el que trabajaba. Junto con otras intelectuales feministas de la Unión de Mujeres Argentinas apoyarían la candidatura de Héctor Cámpora en el 73. Tras el golpe del 76 desaparecería de la vida pública.
Militancia en Córdoba

Cuando se disuelve el MLN, Susana Fiorito es invitada por el Sindicato de Fiat ConCord en Córdoba, que se llamaba SITRAC, para sumarse en dicha actividad, por lo que se muda allí junto con Andrés Rivera. En 1974 la pareja se vuelve a mudar a Buenos Aires para ayudar ante la enfermedad del hijo de Rivera. Permanecerán allí hasta 1990 cuando vuelven a mudarse a Córdoba, donde se radicarán hasta la actualidad. Allí participaron en la fundación de la Biblioteca Popular Bella Vista, que está localizada en un barrio humilde de la ciudad de Córdoba. Este proyecto cuenta actualmente con cinco dependencias dentro del barrio, entre la biblioteca, el playón deportivo, la casa de formación tecnológica y la huerta.
En esta biblioteca es donde continuará desarrollando actividades y trabajando hasta su muerte. Su pareja, Andrés Rivera falleció el 23 de diciembre de 2016, a los 88 años.