Aceptaron a la familia de Fabiana Pacheco como querellante

En el primer día de actividad del Poder Judicial tras el receso de verano, el abogado Eduardo “Tati” Rodríguez se presentó en los Tribunales de Río Segundo solicitando ser admitido como querellante en la causa que investiga la muerte de Fabiana Pacheco, delegada de ATE-PAMI Villa María. Lo hizo en representación de dos hijos de la mujer, dado que fue contratado por el padre de los menores.

El viernes se conoció que la Fiscalía de esa ciudad admitió la participación como querellante en la causa, es decir, que podrán estar acompañando el proceso de investigación para esclarecer el contexto en el que murió Fabiana.

Dudas

Desde el mismo día del siniestro vial, las amigas de Pacheco dijeron: “Esto no fue un accidente”.

Tenían muchas dudas sobre el choque ocurrido el 1 de diciembre de 2024, cuando ella viajaba en su auto, pero en el asiento del acompañante, desde Córdoba hacia Villa María.

La pareja de Fabiana era el policía Gastón Emanuel Páez. Él iba conduciendo el Peugeot 208 que terminó impactando contra un guardarraíl en la autopista, a la altura de Río Segundo, lo que causó en Fabiana heridas tan graves que la derivaron al Hospital de Urgencias de la capital, donde murió una semana después.

La investigación por el siniestro vial está a cargo de la fiscal Patricia Baulies, precisamente, de Río Segundo.

La funcionaria imputó por “homicidio culposo” a Páez. La carátula hace suponer que analiza el hecho como un siniestro vial, sin pensar que hay otros elementos que agraven la situación.

La hipótesis de las amigas es otra. Después del choque, se presentaron en la Fiscalía de Villa María para denunciar que Fabiana sufría violencia de parte de Páez. Aquí, la fiscal Silvia Maldonado lo imputó por amenazas, lo que motivó que le retiraran el arma, un protocolo básico para este tipo de investigación.

Otro dato llamativo que remarcan desde el círculo íntimo de la víctima es que ella “jamás” iniciaba la marcha en auto sin cinturón de seguridad. En esta ocasión, salió despedida tras el impacto, lo que habla a las claras que no tenía esa medida de prevención.

Por otra parte, les parece mínimamente llamativo que el teléfono celular de ella no haya aparecido jamás después del choque.

Cabe recordar que la Fiscal de Río Segundo no admitió a las amigas que planteaban estas dudas como querellantes; pero sí lo hizo con el representante de los hijos menores, por considerar que son familia directa.

De esta manera, podrán seguir de cerca las actuaciones judiciales, proponiendo pruebas y testimonios para que se pueda saber si la muerte de esta mujer, trabajadora del PAMI, delegada gremial, madre y amiga, fue causada o no por un siniestro vial.

Fuente: www.eldiariocba.com.ar