“El año 2025 encontró a la CTA Autónoma Punilla atravesando uno de los períodos más intensos y desafiantes desde su conformación. En un escenario nacional marcado por el ajuste estructural, la pérdida acelerada de derechos, la criminalización de la protesta social y una profunda crisis de representación política y sindical, la central eligió no correrse del conflicto, sino profundizar su inserción territorial, sostener definiciones ideológicas claras y construir poder popular desde abajo”, señaló su Secretario General, Juan Yacobs.
Dijo que “mientras amplios sectores de la sociedad expresan descreimiento hacia los gremios y las organizaciones libres del pueblo, la CTA-A Punilla reafirmó una práctica sindical y política coherente con las tradiciones nacionales y populares del movimiento obrero argentino: estar donde duele, organizar a quienes resisten y dar pelea en cada frente donde se vulneran derechos”.
Territorio, pueblos originarios y soberanía popular

Para Yacobs, “uno de los ejes centrales del año fue la defensa del territorio y de los derechos de los pueblos originarios en el Valle de Punilla. En julio de 2025, la CTA Autónoma Punilla, junto al Parlamento Indígena Argentino, la Secretaría de Derechos Humanos de Punilla y organizaciones territoriales, emitió un pronunciamiento público en rechazo al documento PIN 2025, defendiendo los sitios sagrados, la igualdad de cultos y los derechos colectivos de las comunidades originarias”.
Explicó que “este posicionamiento se profundizó con el acompañamiento activo a la lucha ambiental contra la Autovía de Punilla, denunciando la ausencia de consulta previa, libre e informada, la afectación de territorios ancestrales y el uso del aparato judicial como herramienta de disciplinamiento social. La CTA-A Punilla sostuvo que no hay delito en defender la tierra y que criminalizar la protesta es criminalizar la democracia”.
Y avisó: “En ese camino, un hecho de trascendencia política e institucional fue que la Organización Internacional del Trabajo (OIT) diera curso a la denuncia presentada por la CTA Autónoma, ATE y el CISPREN por la violación del Convenio 169. La denuncia, impulsada tras la presentación realizada en Ginebra por Federico Giuliani, colocó al Estado argentino bajo observación internacional por incumplir el derecho a la consulta previa y por perseguir judicialmente a comunidades indígenas, organizaciones sociales y referentes sindicales en Punilla”.
“Otro eje central de la acción sindical fue la lucha de las jubiladas y los jubilados, uno de los sectores más golpeados por las políticas de ajuste. La CTA-A Punilla acompañó de manera sostenida a Jubilados en Movimiento Punilla, que durante 2025 sostuvo marchas, concentraciones y actividades públicas en defensa del 82 % móvil, el acceso pleno a los medicamentos, la defensa de ANSES y el PAMI, y el control social de la Caja de Jubilaciones”, enfatizó.
Sostuvo que “en este marco, la central repudió los actos de violencia y expresiones de odio protagonizados por la Jefa del PAMI de Villa Carlos Paz contra un jubilado en plena movilización, denunciando la naturalización del maltrato hacia nuestros mayores como parte de una política que busca disciplinar y silenciar la protesta”.
Género y diversidades

La perspectiva de géneros ocupó un lugar central en la construcción política de la CTA Autónoma Punilla durante 2025. A través de su Secretaría de Género, la central impulsó la realización de un Encuentro de Géneros, que reunió a mujeres y diversidades trabajadoras de distintas localidades del valle, consolidando un espacio de debate, formación y organización colectiva. El encuentro abordó problemáticas estructurales como el acceso al alimento, las tareas de cuidado, la autogestión, la violencia por motivos de género y la precarización laboral, reafirmando que las desigualdades de género no son un problema sectorial, sino una expresión más del modelo de exclusión que castiga a las mayorías populares.
Desde una mirada nacional y popular, la CTA-A Punilla sostuvo que no hay justicia social sin feminismo popular, ni liberación nacional sin el protagonismo de mujeres y diversidades organizadas. En esa línea, se fortaleció la articulación con el movimiento feminista y se impulsó la participación rumbo a los encuentros plurinacionales, entendidos como espacios de construcción política colectiva. La proyección del documental “Brujas del Cordobazo: Aquellas que no pudieron quemar” en la ciudad de La Falda fue otro hito del año. La actividad permitió recuperar la memoria de las mujeres protagonistas de las luchas obreras y populares en Córdoba, articulando cultura, derechos humanos y sindicalismo en clave territorial.
La CTA-A Punilla reafirmó así que la memoria no es un ejercicio del pasado, sino una herramienta viva para comprender el presente y disputar sentido frente a los discursos de odio, negacionismo y desmovilización.
“Frente a un modelo económico que expulsa, concentra y empobrece, la CTA Autónoma Punilla apostó al fortalecimiento de la economía cooperativa, solidaria y popular. El Encuentro Regional de la Economía Solidaria en Huerta Grande reunió a cooperativas, productores y organizaciones sociales, avanzando en propuestas concretas como ferias regionales, monedas sociales y mesas de articulación territorial. Estas experiencias expresan una convicción profunda del campo nacional y popular: la salida a la crisis no vendrá de la especulación financiera, sino del trabajo organizado, la producción local y la soberanía alimentaria”, remarcó Yacobs.
Nuevo desafío

Todo este recorrido se da en el marco de un proceso organizativo estratégico. La CTA Autónoma Punilla, conducida por el periodista Juan Yacobs —delegado del Círculo Sindical de la Prensa y la Comunicación de Córdoba (Cispren-CTAA) en el Valle de Punilla— transita su último tramo institucional con mandato hasta agosto de 2026, cuando la actual Regional dará lugar a dos nuevas regionales: La CTA-A Punilla Norte y la CTA-A Punilla Sur. Lejos de ser una división, este proceso expresa crecimiento, acumulación política y mayor capacidad de organización territorial, consolidando un proyecto sindical que se reproduce desde la base y con fuerte identidad común.
Como síntesis política, Yacobs señaló que “el activismo político y gremial tiene hoy una responsabilidad histórica. En un mundo atravesado por disputas geopolíticas, crisis sistémicas y ofensivas contra los pueblos, defender la justicia social mediante la organización popular es una tarea necesaria”.
Desde cada barrio, cada comunidad y cada lugar de trabajo, la CTA Autónoma Punilla reafirma su compromiso con la construcción de una CTA del pueblo, nacional y popular, con coherencia ideológica, vocación de lucha y decisión de ser una parte activa en la historia contemporánea de nuestro pueblo.
La Comisión Provisoria de la Regional Punilla Norte está compuesta por los siguientes compañeros: Juan Yacobs; Juan Manuel Vergara; Andrea Vronovich y Julia Ceballos. Comprende las localidades de Valle Hermoso, Villa Giardino, La Falda, Huerta Grande, La Cumbre, San Esteban, Capilla del Monte.