Por Adolfo Ruiz
Buena parte de los detalles de esa propuesta, que fue rechazada por los familiares de Alejandra Bencoa y de Alexa, ya fue informada por distintos medios colegas. Lo que hasta ahora no se había revelado —y que Revista EL SUR publica en exclusiva— es la vergonzosa propuesta de acción de bien público que González incluyó para intentar eludir el juicio oral y cambiarlo por una comodísima probation.
En la documentación presentada ante la Justicia, González propuso donar 300 mil pesos a la Cooperadora del Hospital de Villa Dolores. El ofrecimiento, que busca cumplir con uno de los requisitos legales de la suspensión del juicio a prueba, quedó registrado en la penúltima página del escrito presentado por su defensa. La firma de puño y letra de González aparece en la última hoja, validando la propuesta.
El monto es tan miserable que queda por debajo de una jubilación mínima, esa por la cual todos los miércoles centenares de jubilados y militantes salen a marchar al Congreso de la Nación y no hacen más que recibir palos y gases policiales. Y para no quedarse corto con la miseria, agrega el expresidente de la Unicameral una cláusula aún más vergonzosa: “Haré dicha donación en tres cuotas mensuales y consecutivas de pesos cien mil ($100.000)”. Cuesta a esta altura agregar adjetivos.
Estamos hablando de la propuesta de reparación pública para subsanar ante la sociedad el estrépito y el escándalo causado por el accidente que protagonizó a bordo de un vehículo de lujo concedido irregularmente por la Justicia cordobesa, que tuvo por consecuencia la muerte inmediata de Alejandra Bengoa, sumada a las graves secuelas que hoy padece su hija Alexa, sobreviviente pero condenada de por vida a una silla de ruedas.
Los familiares ya habían calificado de “burla” el intento de probation, por el monto reparatorio ofrecido a las víctimas. Burla que se magnifica al leer a Gonzáles escribir con desparpajo: “Quiero dar cuenta de mis actos de un modo socialmente constructivo, ofreciendo cumplir una tarea comunitaria en favor de la sociedad”.
La insólita propuesta no había sido informada públicamente por la defensa, ni mencionada en ninguno de los medios que cubrieron la audiencia judicial. Recién ahora sale a la luz, y lo hace con una fuerza demoledora. No es solo una indemnización mal calculada; es una radiografía brutal del cinismo con el que algunos políticos creen que todo puede arreglarse con plata. Y encima con poca. Muy poca.
Fuente: www.revistaelsur.com.ar