Ningún pibe nace chorro

“La CTA Autónoma Córdoba renovó su rechazo al proyecto de ley -reactualizado por el Gobierno Nacional que lo incluyó en la agenda de temas a tratar en las sesiones extraordinarias del Congreso- para implementar la baja de edad de imputabilidad de los menores de edad a 13 años, en tanto y en cuanto la educación y la reinserción deben ser los elementos gravitantes de cualquier Reforma Penal Juvenil. Las infancias son nuestro presente, pero en el Congreso Nacional en lugar de debatir cómo erradicar la pobreza van a debatir como encerrarlos desde más chicos.

“En este nuevo avance del proyecto la realidad de Argentina no ha cambiado, ha empeorado y el empobrecimiento generalizado del país hace que estas cuestiones sean utilizadas como un golpe de efecto, con el Gobierno jaqueado por los escándalos de estafa y corrupción intentando instalar este punto por un rédito político.

“Tenemos el firme convencimiento de que ningún pibe nace chorro, sino que se hacen, la inmensa mayoría ha vivido carencias intensas, son chicos a los que se les ha negado derechos básicos de la infancia que son reconocidos a nivel universal. La discusión real es si queremos un país que críe, eduque y cuide a sus niños o un país que los lastime y los someta para luego encerrarlos.

“Resulta propio del pensamiento mágico creer que bajando la edad de punibilidad se dotará de mayor seguridad a la población. Alejar a niños y adolescentes de conductas reñidas con la Ley Penal requiere que el Estado en todos sus niveles dirija su acción a los sectores mas vulnerables de la sociedad a fin de asegurar la alimentación suficiente y de calidad desde el momento de la gestación; condiciones dignas de vivienda; el cumplimiento de las metas sanitarias y educativas que garanticen la igualdad de oportunidades y el desarrollo integral de nuestros pibes.
“El Estado tiene que proveer las estructuras materiales y profesionales que garanticen la recuperación de adicciones; actuar preventivamente ante la posibilidad de menores en riesgo de incurrir en conductas disvaliosas, brindando contención y apoyo a las personas responsables de los mismos de manera inmediata, evitando toda forma de discriminación y generar condiciones adecuadas para lograr una efectiva recuperación de los menores que han incurrido en conductas reñidas con la legalidad.
“La brutalidad del discurso dominante que desde las autoridades, medios de comunicación hegemónicos y una sociedad infantilizada que cree que con palos, balas y cárcel viviremos más seguros debe ser respondida con racionalidad y empatía con los más débiles.
“Sólo con el cumplimiento de estas premisas básicas podremos elaborar un proyecto de sociedad segura, que partiendo de una infancia y adolescencia cuidada y protegida provocará como efecto cascada una disminución acentuada de la criminalidad en adultos. No habrá seguridad sin equidad. Ignorarlo dará como resultado exactamente lo contrario”, finaliza la declaración de la CTA-A Córdoba.