Memoria, Verdad y Justicia, a pesar de los imposibles

Por Jesús Chirino*

Para que no quede en el olvido ni sea desdibujado lo que hicieron durante la última dictadura cívica, militar y eclesiástica, en nuestro país se ha desarrollado un intenso trabajo por la memoria. Tarea que continúa dando resultados positivos, a pesar de quienes relativizan lo pasado en ese período histórico o directamente niegan el horror de la dictadura .

A favor de la memoria, la verdad y la justicia

Ha sido una actividad titánica la realizada por el pueblo argentino para que ese triste pasado no quedara en el olvido y se avanzara en el logro de justicia. Si bien han existido, como en todo proceso, marchas y contramarchas, avances y retrocesos, desde que el pueblo votó, en 1983, a favor de hacer justicia con quienes habían violado los derechos humanos, el hacer de las distintas organizaciones ha sido infatigable. Sin lugar a dudas que el saldo es positivo, se han logrado cosas que medio mundo creía imposibles.

Entre esos imposibles, que pudieron vencerse, se encuentra la recuperación de la identidad de 140 nietos y nietas. Este logro tiene como protagonista principal a la Asociación de Abuelas de Plaza de Mayo, cuyas integrantes realizaron un trabajo ejemplar en pos de la memoria que tiene continuidad en el presente.

A lo largo del período democrático se debieron dar vuelta medidas que representaban importantes retrocesos para la construcción de la memoria, la verdad y la justicia. En un rápido e incompleto recuento de esas acciones retrógradas que lograron revertirse pueden mencionarse las leyes de “obediencia debida” y de “punto final”, como el polémico fallo de la Corte Suprema de Justicia, en 2017, conocido como el “2X1”, que beneficiaba a quienes estaban condenados por crímenes de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura.

La revisión de esas medidas siempre se logró a partir de la movilización de la comunidad, que, con diferentes estrategias, enfrentó a quienes trabajan para el olvido o que pretenden desdibujar el horror cometido por el terrorismo de Estado. En esas luchas tuvieron gran protagonismo diferentes organizaciones de derechos humanos, partidos políticos, sindicatos, sectores eclesiásticos, organizaciones de expresos políticos, familiares de desaparecidos, sectores de las ciencias y demás.

La verdad de la tierra

Aún faltan nietos y nietas que deben recuperar su identidad, restos de desaparecidos que deben ser encontrados e identificados, genocidas que deben ser condenados y cumplir cárcel, bienes robados que deben ser recuperados, responsabilidades políticas que deben ser señaladas y tantas otras cosas.  Por todo esto, se continúa trabajando. Es así que, en abril de 2025, un grupo compuesto por 26 familiares de desaparecidos durante la dictadura se presentaron como querellantes en la causa “Enterramientos Clandestinos”, que se tramita en el Juzgado Federal Nº 3, de Córdoba, pidiendo que se continuara o retomara la búsqueda e identificación de restos que, por entonces, prácticamente estaba dejada de lado, en la Loma del Torito, ubicada en el predio del ex -Centro Clandestino de Detención Tortura y Exterminio “La Perla”. Los familiares lograron reanimar esa causa iniciada en los años 90 y, a partir del trabajo del Juzgado y el Equipo Argentino de Antropología Forense, se han producido los frutos difundidos por todos los medios.

Los villamarienses seguimos con especial atención los resultados que se van dando a partir de la búsqueda e identificación de restos que se vienen haciendo en el referido predio. Hace pocos días nos enteramos de que entre los identificados en la Loma del Torito se encontraban los de Ester Silvia del Rosario Felipe López y Luis Carlos Mónaco. Aún continuamos esperando por otras identificaciones de desaparecidos relacionados con Villa María.

Entre los familiares que se presentaron en el Juzgado Federal de Córdoba, en 2025, está Soledad García, pareja del profesor Eduardo Requena, desaparecido durante la dictadura y cuya familia espera encontrarse con sus restos. Algo similar pasa con otras familias a las cuales el terrorismo de Estado les desapareció un ser querido, como, por ejemplo, la de Alberto “Pato” Garbiglia. El Juzgado y los peritos continúan trabajando y habrá nuevos resultados.

Aquí debemos recordar que fue el trabajador rural José Julián Solanille quien, en 1984, dio testimonio ante la Conadep y habló acerca de los restos humanos en la Loma del Torito; y, en 1985, en el juicio a las Juntas Militares, ante una pregunta del juez, respondió: “Yo tenía una perrita chica, una collie entrenada. Ella andaba entre los caballos o con los soldados. Una tarde llegué a mi casa y había llevado restos humanos, pero muy chiquitos. Fueron dos veces que trajo unas cabecitas chiquitas, bracitos, costillitas, que seguramente eran de criaturas. Yo las escondía siempre en la vía del tren, que cruzaba atrás de casa. Ahí, en la loma El Torito. Yo nunca le puse cruz, nada. Les rezaba de vez en cuando, algo de latín”.

El campesino hablaba de lo sucedido en los primeros tiempos de la dictadura, pero en 1979, ante la visita de Comisión Interamericana de Derechos Humanos, los genocidas trataron de realizar una “limpieza” de prueba mediante un traslado de los restos humanos. Pero la memoria triunfa y se están identificando restos. Esto es un triunfo de quienes han luchado por la memoria, la verdad y la justicia.

Derecho a la identidad

En estos días, desde Abuelas de Plaza de Mayo se comunicó que, tras ocho años de investigación y gracias a los avances científicos del Banco Nacional de Datos Genéticos (BNDG), se pudo establecer la familia paterna del nieto Nº 128, Marcos Eduardo Ramos, a quien cuya identidad le había sido restituida el 2 de agosto de 2018. La noticia fue confirmada por la Oficina de Derechos Humanos de Tucumán de la Procuraduría de Crímenes contra la Humanidad, cuya coordinación está a cargo del fiscal Pablo Camuña. Este funcionario fue quien notificó a Marcos, que es hijo del Pastor Dante Campos, y facilitó el encuentro con su tía Ilda del Valle Campos.

Este logro se produjo a partir de la existencia y el trabajo en el Banco Nacional de Datos Genéticos, el mismo cuyo funcionamiento a largo plazo está en riesgo por falta de financiamiento.

Gracias al trabajo mancomunado de instituciones del Estado destinadas a la búsqueda de los nietos apropiados, Marcos pudo reencontrarse con sus dos hermanos maternos en 2018. Ese proceso se había iniciado con una denuncia realizada en 2013. Entonces, Marcos accedió a realizarse un ADN en el Banco Nacional de Datos Genéticos, que arrojó como resultado su inclusión con la familia Ramos. Sin embargo, producto de la clandestinidad en la que vivían los militantes durante la dictadura y la represión ilegal, si bien había indicios de quién podría haber sido su padre, no podía confirmarse: faltaban perfiles e información sobre caídas, secuestros, posibles fugas y encuentros, para determinar la paternidad. Entonces, se desarrolló una compleja investigación, llegando a la hipótesis de que Pastor Dante Campos, un militante del PRT-ERP, habría sido pareja de Rosario del Carmen Ramos –también militante del PRT-ERP–, antes de ser desaparecido por el terrorismo de Estado. En esa línea, se contactó a la hermana menor de Campos, Ilda, quien en el año 2000 ya había dejado su muestra en el BNDG a instancias de su medio hermano Jesús (ya fallecido), quien había motorizado la búsqueda de Pastor.

Los Campos tienen pocos sobrevivientes, por ello no se contaba con suficientes familiares de la rama paterna que aportaran muestras. Por ello, el BNDG, al principio, no pudo demostrar la inclusión de Marcos a esa familia, mediante las técnicas hasta entonces utilizadas. Gracias a las nuevas tecnologías incorporadas en el BNDG desde 2023, se lograron analizar 2.900 nuevos marcadores genéticos y, finalmente, pudieron establecer el vínculo de Marcos con la familia Campos.

Confirmado que Marcos es hijo de Rosario del Carmen Ramos y de Pastor Dante Campos, la semana pasada el nieto pudo encontrarse con su tía Ilda, quien proporcionó la muestra que permitió establecer el vínculo, y sus primas. El hecho de que Marcos pudiera restituir completamente su derecho a la identidad ha sido un triunfo para la memoria, la verdad y la justicia.

El continuo trabajo de numerosas organizaciones permite estos avances. A pesar de que aún falta mucho y de que existen sectores negacionistas o que pretenden relativizar lo ocurrido en aquella época. Aún nos falta analizar las rupturas y las continuidades que se produjeron entre los gobiernos dictatoriales y los del período democrático. Por ejemplo, hace pocos días, en Villa María se rindieron honores póstumos a un exfuncionario de la dictadura a nivel municipal. Un hombre público, con acceso a información, que fue parte, por varios años, de la dictadura, y luego integró gobiernos del período democrático. Incluso fue elegido, mediante voto popular, para integrar el cuerpo legislativo que dictó la Carta Orgánica de la ciudad. No se conocen disculpas o muestras públicas de arrepentimiento de parte de Pilar Monesterolo por haber sido parte del gobierno que llevó adelante un terrorismo de Estado que no solo implicaba las desapariciones, la tortura, la censura y el robo de bebés. También se llevó adelante la prohibición de las actividades gremiales y políticas, como así también clara visión del rol de los gobiernos municipales para que los mismos fueran parte del sistema general que se ejecutaba.

*Docente. Periodista. Secretario Gremial de la CTA Autónoma Regional Villa María

Ilustración: Raúl Olcelli

Fuente: www.eldiariocba.com.ar