Por Jesús Chirino*
Aunque las mujeres siempre tuvieron gran participación en defensa de los derechos, no pocas veces la historia se escribe desde una visión desfeminizada del pasado. Aquí recordamos algunos nombres de mujeres que, durante la denominada “década infame”, lucharon por los derechos de la clase trabajadora y contra el fascismo.
El concepto de Patria, para esconder atrocidades
La de los 30 fue una década muy difícil en la vida pública argentina, luego del golpe de Estado del 6 de septiembre, contra el gobierno popular de Hipólito Yrigoyen, lo más tenebroso del autoritarismo nacional se hizo cargo del poder realizando persecuciones políticas. El gobierno de facto impuso sus intervenciones con nacionalistas autoritarios a las provincias y a las Universidades. Las casas de estudios superiores perdieron su autonomía y fue eliminada la participación de los estudiantes en el gobierno de las universidades. Elizabeth Lúquez, en un estudio de la Universidad Nacional de Cuyo, señala que fue en ese tiempo que “se inició una etapa de desfiles cívico-militares para las conmemoraciones patrias”. Por entonces se retomó la mala costumbre del fraude electoral para falsear los resultados de las pocas elecciones que se realizaban. Hacer trampa en las elecciones se impuso con tal fuerza que se lo reivindicaba diciendo que se trataba de “fraude patriótico”. La vieja costumbre autoritaria de usar el concepto de patria para justificar atrocidades.
En la provincia de Córdoba se vivió el mismo clima hasta mayo de 1936, cuando llegó a la Gobernación el radical Amadeo Sabattini, un hombre con concepciones democráticas. En Villa María las cosas no fueron muy diferentes, el gobierno de facto a nivel nacional tuvo sus personeros locales que compartían el ideario autoritario de aquel.
Centro Obrero Femenino y estudiantes antifascistas
En ese contexto, poco propicio, se produjo una activa participación femenina en las luchas de los trabajadores cuyas organizaciones, en el mismo periodo, registraron una intensa actividad en Villa María.
La participación de la mujer se dio tanto en organizaciones defensoras de los derechos de los trabajadores en general como también en otras dedicadas solo a la defensa de las mujeres trabajadoras. Una de estas fue el Centro Obrero Femenino, que funcionó en calle Buenos Aires al 1337, en el mismo lugar donde tenía su sede el Sindicato de Oficios Varios. Una historia del feminismo obrero en Villa María no podría obviar la existencia de este centro a la hora de repasar los ámbitos desde los cuales entonces se articuló la lucha por los derechos de las mujeres trabajadoras.
En los mismos años, durante pleno avance fascista en el país, podemos rescatar los nombres de las jóvenes Luganda Lara, Rosa Gladstein y Onfalina Casas que, junto a otras mujeres, tuvieron participación en el Frente Estudiantil Anti-Fascista. Esta organización, para luchar contra las ideas fascistas, se generó a partir de la iniciativa del estudiantado del entonces Colegio Nacional, el mismo que luego pasaría a denominarse Instituto Secundario Bernardino Rivadavia.
Representar a las docentes en el Primer Congreso Provincial de Maestros
Otro nombre que se encuentra en los documentos de la época, es el de Angélica Agüero Belga quien, en 1936, ejercía el cargo de secretaria de la filial local de la Confederación Nacional de Maestros. Si bien esa entidad gremial era liderada por Santos Caggia, Angélica desarrolló una intensa e importante actividad, es así que representó a los docentes locales ante el Primer Congreso de Maestros de la provincia de Córdoba.
La sede de la Confederación Nacional de Maestros, en Villa María, funcionaba en calle Perú al 237. Allí se gestó que Belga fuera quien representara a sus compañeras/os de la ciudad en aquel Primer Congreso de Maestros cordobeses.
Mujeres contra la guerra y el fascismo
Como se señaló antes, el contexto político para la participación era complicado, pero igual las mujeres se sumaban a la lucha por los derechos de los trabajadores/as y en contra de las ideas fascistas. Una de ellas fue Juana de Rosales quien ejerció como protesorera del Congreso de la Federación Obrera Villamariense, constituido durante 1936, el mismo año en que se inició la guerra civil española. Bernardino Calvo, en el Tomo I de su “Historia Popular de Villa María”, sostiene que en su primera declaración de la Federación formuló una dura crítica al gobierno por la persecución de los militantes obreros, la clausura de sindicatos, la prohibición de actos, la desocupación creciente y “porque en el orden local se violan las leyes obreras y se desconocen los legítimos derechos que las mismas acuerdan a los trabajadores”.
También en 1936, el 30 de agosto, en Villa María se fundó la “Asociación Femenina Antiguerrera”, para luchar contra los presupuestos militares y la guerra. La organización también demandaba el aumento de salario para los integrantes de la clase trabajadora. Poco tiempo después y en el mismo contexto de lucha contra el fascismo y el ataque a problemáticas sociales como lo era la desocupación, el 3 de octubre, la Federación Obrera realizó un acto en la esquina de San Martín y Buenos Aires. Allí, con la participación de otros importantes dirigentes gremialistas de la ciudad, subió a la tribuna para hacer escuchar la voz femenina, la dirigente María de Moreno, quien luchaba por los derechos de las mujeres trabajadoras de Villa María.
Contra la persecución de comunistas y dirigentes obreras
También encontramos el nombre de Sara L. de Barcky, integrando el Comité de Defensa Popular organización que se constituyó en una reunión desarrollada en el Cine Capitol, el 25 de julio de 1936. El objetivo de esta organización era el de ayudar a militantes sociales perseguidos “sin distinción de ideología” y pedir la derogación de la estructura jurídica y organización estatal que por entonces hacía legal la persecución de quienes profesaban el comunismo.
Durante el año 1938, con Sabattini en la gobernación provincial, se produjo una importante huelga en la fábrica de calzados “Tate”. El conflicto entre la patronal y los trabajadores tuvo lugar a partir de los bajos salarios que se le pagaba al personal. Cuando los trabajadores presentaron sus demandas la patronal respondió cerrando las puertas del establecimiento. Allí trabajaban muchas mujeres, varias de las cuales fueron cesanteadas. Pero la participación femenina fue de gran relieve en las entidades gremiales que rescataban la importancia del trabajo y la lucha femenina.
En el conflicto participaron la Sociedad de Obreros y Obreras del Calzado y, dentro de la misma fábrica, se constituyó la Sociedad de Obreros y Obreras de “Tate” que intervino activamente en la solución del conflicto gremial, instancia en la que jugó un rol trascendental Sabattini. Entre las dirigentes gremiales que participaron en las tratativas, estuvo Elena Bucolino, representando a quienes trabajaban en “Tate”. Estas son algunas de las valientes mujeres villamarienses que, en contextos difíciles, militaron en contra de quienes pretendían eliminar derechos y a favor de la libertad de pensamiento. Obreras que participaron de organizaciones que sostenían un ideario contrario al del fascismo que hablaba mucho de patria, pero planteaba una sociedad autoritaria.
*Docente. Periodista. Secretario General de la Unión de Trabajadores de Estados Municipales (UTEM-CTAA). Secretario Gremial de la CTA Autónoma Regional Villa María
Fuente: www.eldiariocba.com.ar