“APROSS, en el interior, no sirve”

“La situación que pasamos los jubilados -aunque también los empleados activos en cierta medida- municipales y provinciales que vivimos en el interior de Córdoba es insostenible. Cada día que pasa es peor. No solo lo que pasa con aquellos que tienen PAMI, con la quita y reducción de medicamentos gratuitos que es muy grave, sino también lo que vivimos y padecemos los jubilados, como yo y todos mis compañeros, que dependemos de APROSS para atender nuestra salud, una atención que es prácticamente inexistente”, denunció Camilo Rodríguez, el histórico ex Secretario General de la CTA Villa María.

Cabe decir que Camilo, quien desde el año pasado funge como presidente de la Asociación de Jubilados de Argentina (AJA), creada en esta ciudad, además forma parte de la Comisión Directiva del Centro de Jubilados y Pensionados Municipales de Córdoba-entidad enrolada en la CTA Autónoma Córdoba-, cuyo presidente es Carlos Sánchez, quien ha tenido algunos problemas de salud últimamente, de los que se está reponiendo de a poco y, a su vez, padeciendo directamente “el martirio y auténtico vía crucis que significa poder atendernos a través de la obra social del APROSS”.

“La gente cree que los jubilados de la provincia cobramos sueldos más altos de la nación y no es así.?El sueldo básico de un jubilado provincial son 190 mil pesos. Aunque por una modificación de la Ley, la Nº 1.068,  el Gobierno garantiza 325 mil, pero con eso no pagamos ni el médico ni las medicinas, porque encima Apross solo nos cubre el 20% de las mismas”, señaló.

Un desastre en el interior

Rodríguez explicó que APROSS en Córdoba capital “anda bien, porque tenés el Hospital Ferreyra, el privado, uno de los más grandes, además de que los grandes gremios, como UEPC, tienen sanatorios y clínicas particulares y farmacias, sumado a lo que tiene APROSS, entonces los jubilados que viven ahí están muy bien, pero el problema está en las ciudades chicas del interior, y más en los pueblos, fundamentalmente los trabajadores y jubilados municipales, ya que tenemos sueldo de hambres y ninguna autoridad controla nada, y eso que la mayoría está en negro”.

“En la mayoría de los pueblos y ciudades chicas hay uno o dos médicos, no hay clínicas ni sanatorios, y si tenés que internarte debés ir a Villa María, a Río Cuarto o a la capital provincial.  En general, el APROSS te manda al Ferreyra no solo para internación, sino para ver a un especialista. Pero, por ejemplo, un pasaje de Marcos Juárez a Córdoba está en 30 mil, ida y vuelta son 60 mil. Y un jubilado ya viejo no puede ir solo,  por lo que acompañado serían 120 mil. Si a eso le sumás los taxis allá, la comida…,  imaginate. Y peor si vivís en un pueblo del interior y te tenés que quedar a dormir porque no hay tanta frecuencia de micros a esos destinos, así se te va toda la jubilación de un mes.?Es simplemente absurdo, por no decir imposible de pagar”, dijo.

Explicó que está recibiendo cada vez más llamados y reclamos de jubilados de estas ciudades chicas y pueblos, “pidiendo que por favor hagamos algo con este tema, porque prácticamente están sin obra social, y la mayoría de estas localidades no hay donde tratarse las enfermedades, porque la mayoría de los médicos han dejado de atender con Apross, porque esta no les paga. Así que prácticamente no hay médicos en el interior que atiendan con APROSS. La gente no solo no puede curarse si no tiene con qué viajar, sino que sufre horrores y están literalmente muriendo”.

Medicamentos carísimos

“Además, está el tema del precio de los remedios, cualquier medicamento no baja de 30, 40 o 50 mil pesos. Es increíble. No hay forma de pagarlos. APROSS no te da ninguno gratuito, tenés que pagar el 80% del valor, y hay jubilados que toman 4, 5, 6 o más remedios, ¿y cómo hacen para vivir con 350 mil pesos?”, dijo enojado.

Camilo Rodríguez expresó que “por lo que un viejo se hace problema durante la noche cuando quiere dormir, pero no puede, porque tiene todas estas preocupaciones, primero es pagar las deudas que tiene y segundo los remedios que tiene que tomar, pero que no los tiene porque es imposible que en la actual situación se los compre con lo que gana. Tengo conocimiento fehaciente de muchos compañeros que han muerto, no sabemos de qué han fallecido, pero sabemos que muchos de ellos habían dejado de tomar muchos de esos remedios”.

Por último, Rodríguez contó un caso particular, sobre la “locura del precio de los remedios”: “Una persona vino a trabajar a una construcción desde el norte y se enfermó. Lo derivaron al Pasteur. Resultó que necesitaba un medicamento que valía 3,5 millones de pesos acá en la ciudad. Fueron con un amigo mío, un empresario conocido de la ciudad, quien tenía un contacto en Buenos Aires que es representante de un laboratorio de la India. ¿Sabés cuánto costó y cuesta realmente su medicamento? 45 mil pesos. O sea, nos están robando, es un abuso. Encima hay quienes dicen que los precios han bajado. Lo que  pasa con APROSS y con el PAMI es un genocidio”, finalizó.

Nota: Sobre lo último que dijo Camilo  Rodríguez, respecto al valor del medicamento indio, este habría aumentado más de 15 mil% sobre su valor real. Para que la gente lo piense.

Fuente: www.eldiariocba.com.ar