Apreciaciones sobre el nuevo triunvirato de la CGT y la ofensiva contra los derechos laborales

“El reciente armado del triunvirato en la conducción de la CGT no representa un avance en la defensa de la clase trabajadora, sino una continuidad del modelo sindical entreguista que se acomoda al poder de turno. En este caso, se acomoda a la política de ajuste y reforma laboral impulsada por el gobierno de Milei, que busca borrar de un plumazo las conquistas históricas del movimiento obrero argentino.
“La inclusión de dirigentes como Cristian Gerónimo, Secretario General del Sindicato de Empleados de la Industria del Vidrio y Afines (SEIVARA), es una muestra clara de esa orientación pro patronal. Desde sus inicios, dicho sindicato ha actuado más como una herramienta de las empresas que como una organización de defensa de los trabajadores. Lo sabemos por experiencia propia.
“En Trento Vidrios, durante los tiempos más duros de la pandemia —allá por el año 2020— los trabajadores encabezados por el Sindicato Argentino de Trabajadores de la Industria del Vidrio y Afines (SATIVA-CTAA) dieron una lucha ejemplar por sus derechos, frente al cierre de la empresa, los despidos injustificados y el reclamo por los salarios caídos, el cual ganaron los trabajadores.
“En ese proceso, el SATIVA y el SEIVARA mantuvieron una colaboración inicial para lograr la reapertura de la fábrica. Ya que el SEIVARA no tenía opción alguna para no quedar en franca evidencia de su posición pro patronal y anti trabajadora. Pero una vez conseguido ese objetivo, la dirigencia del SEIVARA traicionó la causa obrera, se alió con la patronal y dejó a los compañeros nuevamente desamparados.
“Desde entonces, los derechos conquistados por la lucha colectiva del SATIVA fueron sistemáticamente desmontados, mientras el SEIVARA se acomodaba al poder empresario y al discurso de la flexibilización. Hoy, esos mismos dirigentes levantan la bandera de una reforma laboral “modernizadora”, que en realidad significa retroceder décadas en condiciones, salarios y dignidad.
“Por eso, desde el SATIVA afirmamos con claridad: Ninguna conducción que se asocie con el capital puede representar al movimiento obrero. Nuestra experiencia nos demuestra que solo la organización independiente de los trabajadores, basada en la solidaridad y la lucha, puede garantizar derechos y dignidad.
“Valga nuestra historia como testimonio y advertencia: los que hoy promueven la Reforma Laboral son los mismos que ayer traicionaron la causa obrera”, termina la declaración del SATIVA-CTAA.