El cuerpo de Juan Francisco Viarnes, conocido en el mundo delictivo como “El Francés”, fue hallado con seis impactos de arma de fuego en un descampado del partido bonaerense de Florencio Varela, según confirmaron fuentes judiciales y policiales. La víctima, de 66 años, presentaba heridas que los peritos consideran producto de una ejecución planificada y se encuentra ahora en el centro de una investigación por homicidio agravado a cargo del fiscal Darío Provisionato.
La Justicia bonaerense confirmó que el hombre hallado muerto a balazos el sábado en un descampado de Florencio Varela es Juan Francisco “El Francés” Viarnes, de 66 años, un histórico personaje del hampa con pedido de captura internacional y antecedentes clave en el narcoescándalo que sacudió a la Policía de Córdoba en 2013. El cuerpo fue encontrado en el cruce de Paysandú y Holmberg, una zona rural en el límite con Almirante Brown, y la principal hipótesis es que se trató de una ejecución.
La identificación se logró tras un cotejo de huellas dactilares ordenado por el fiscal Darío Provisionato, quien quedó a cargo de la causa. En un primer momento, el hallazgo había sido reportado como una muerte por descompensación, pero al llegar al lugar los investigadores detectaron múltiples impactos de bala y un avanzado estado de descomposición.

Según la autopsia, Viarnes recibió seis disparos y murió por una herida en la arteria aorta. Si bien llevaba un puñal entre sus pertenencias, no presentaba lesiones de arma blanca, lo que refuerza la hipótesis de un ataque a corta distancia y sin posibilidad de defensa.
Al momento de ser encontrado, “El Francés” vestía camisa lila, jean y zapatillas deportivas, una indumentaria que llamó la atención por el contraste con el entorno rural donde fue arrojado su cuerpo. Los investigadores creen que el lugar fue elegido para abandonar el cadáver y no para cometer el crimen.
La pesquisa permitió reconstruir que Viarnes había llegado a la zona de Berazategui en noviembre pasado, cuando utilizó viejos contactos para conseguir una dirección prestada y así tramitar un nuevo registro de conducir. Los ocupantes de esa vivienda declararon que nunca vivió allí, lo que volvió a exponer su histórico perfil de hombre sin domicilio fijo y con identidades falsas, entre ellas la de un supuesto coronel retirado del Ejército.
Con un largo prontuario, Viarnes se hizo conocido a nivel nacional por su rol en el narcoescándalo de Córdoba. En 2013 fue detenido por circular con dólares falsos y, a partir de esa causa, aseguró que trabajaba como informante de la División Drogas Peligrosas de la Policía cordobesa. Sus declaraciones derivaron en procesamientos y condenas para altos jefes policiales y en un caso que sacudió a toda la fuerza provincial.
Juicio de Cristian Schaerer
Además, “El Francés” fue un testigo clave en el juicio por el secuestro y desaparición de Cristian Schaerer, ocurrido en Corrientes en 2003. En ese proceso afirmó haber grabado conversaciones de uno de los acusados con un micrófono oculto, lo que contribuyó a las condenas, aunque el cuerpo de la víctima nunca fue hallado.
Viarnes había sido condenado en 2022 a cinco años y medio de prisión por encubrimiento agravado, estafa y falsificación de documentos, pero recuperó la libertad por el tiempo que llevaba detenido. Desde entonces se movía entre distintas provincias y países, con cuentas pendientes tanto en el mundo del delito como en ámbitos vinculados a sus antiguas colaboraciones.
La causa ahora se concentra en reconstruir sus últimos movimientos. Su teléfono celular no fue encontrado, aunque su línea estaba activa al momento de la muerte, y su pareja, una mujer que se presentaba como empleada pública, aún no fue localizada. Para los investigadores, el asesinato de Viarnes parece el cierre violento de una vida marcada por el espionaje, la traición y el crimen organizado.
Quién era “El Francés” Viarnes

Viarnes se destacó por su perfil inusual: Vivió décadas en el límite entre el hampa, la falsificación, usos de múltiples identidades y actuaciones judiciales. Fue protagonista de uno de los mayores escándalos de corrupción y narcotráfico policial de la historia reciente de la provincia de Córdoba, desatado en 2013.
Originalmente detenido por circular con dólares falsos, Viarnes declaró ante la justicia que actuaba como informante de la División de Drogas Peligrosas de la Policía de Córdoba, revelaciones que desencadenaron renuncias en el Ministerio de Seguridad provincial, detenciones de altos jefes policiales y una crisis institucional sin precedentes.
A pesar de haber ayudado a desentrañar presuntas redes de complicidad entre fuerzas de seguridad y el narcotráfico, su figura siempre estuvo rodeada de controversias: muchos analistas y juristas discutieron si su rol era el de un agente encubierto real, una pieza usada por sectores internos, o simplemente un delincuente con acceso privilegiado a información sensible.
Viarnes permaneció prófugo durante años y fue extraditado desde Paraguay en 2016. En 2022 recuperó la libertad tras cumplir penas por estafa, falsificación de moneda y otros delitos, mientras que aún quedaban causas penales en trámite cuando salió de prisión por agotamiento de pena.
Conexión con el caso del policía Juan Alós
Aunque no se estableció una vinculación judicial directa entre Viarnes y la muerte de Juan Alós, el contexto histórico e institucional que rodea a ambos casos es significativo. Juan Alós, un policía de Córdoba, fue hallado muerto en circunstancias que despertaron enormes controversias judiciales y mediáticas en 2013. Su deceso ocurrió en medio de las primeras investigaciones del escándalo narco interno que desató Viarnes con sus declaraciones, y muchos sectores sostuvieron que la causa nunca se investigó con total transparencia.
Con el paso de los años, el caso de Alós fue cerrado por la justicia federal como suicidio, decisión que fue fuertemente cuestionada por familiares, colegas y analistas, que señalaron irregularidades en la instrucción y manejos de pruebas. La aparición de Viarnes como figura clave en las denuncias que sacudieron a la Policía de Córdoba convirtió su historia en un símbolo de las tensiones estructurales entre el crimen organizado y parte de las fuerzas de seguridad.
El cierre de un capítulo y el inicio de otro
La muerte de “El Francés” Viarnes reaviva no solo las miradas sobre la violencia y el crimen organizado en el conurbano bonaerense, sino también la memoria de casos como el de Juan Alós y la necesidad de verdad jurídica e institucional que muchas voces reclaman desde hace años.
Mientras la causa en Florencio Varela avanza —con detenciones aún posibles y rastros por analizar—, el episodio marca el final de una vida que estuvo cruzada por el crimen, la verdad judicial y la complicidad estructural, pero también abre interrogantes sobre qué secretos aún permanecen bajo las sombras del hampa y la inseguridad pública.
Fuente: Perfil Córdoba; www.mivalle.com.ar