Por Federico Giuliani*
Desde siempre hemos reivindicado que la Causa Palestina es la Causa de la CTA. Frente al genocidio perpetrado por el Estado de Israel en la Franja de Gaza y Cisjordania, a 78 años de la “Nakba” (catástrofe en árabe), que recuerda cómo 725.000 personas tuvieron que huir de sus hogares debido a la represión de las fuerzas sionistas y cómo 400 poblaciones fueron completamente eliminadas de la faz de la tierra, repudiamos la continuidad de esa política colonial, criminal y expansionista perpetrada con el apoyo incondicional del Imperialismo yanki.
En 1948 Israel masacró y expulsó a los palestinos de sus tierras, y hoy se cometen de nuevo estas acciones de guerra cobardes. Esto no es solo una declaración de solidaridad, la CTA ha aprobado en sus congresos el apoyo al pueblo palestino y exige en todos los foros que se respete el mandato mundial para el reconocimiento de un Estado Palestino plenamente de derecho y el fin de la ocupación israelí en la Franja de Gaza y en Cisjordania.
La “Nakba” destruyó lazos comunitarios y familiares, el acervo cultural e histórico de una población y derivó en el aplastamiento de su derecho a la autodeterminación. Después de 1948, las vidas de los palestinos a nivel individual, comunitario y nacional fueron cambiadas dramática e irreversiblemente. Y la “Nakba” continúa. Sin tregua, sin vergüenza, sin castigo.
La historia de despojo jamás se detuvo allí. El Estado sionista de Israel ha profundizado su política colonial y anexionista sobre el territorio palestino y sus habitantes, criminalizando y reprimiendo ferozmente toda expresión de resistencia y de deseo de independencia, ejecutando violaciones al Derecho Internacional y los derechos inalienables de las personas.
Quiero recordar aquí y ahora el emblemático, lúcido y aún actual artículo publicado en junio de 1974 sobre el conflicto palestino-israelí, realizado por el periodista y militante montonero Rodolfo Walsh, que en mayo de 1973 fue enviado especial por el Diario Noticias a Palestina y Oriente Medio, donde entrevistó a los principales dirigentes de la Resistencia Palestina y luego escribió lo que vio con sus propios ojos.
Desde allí produjo un breve compendio en defensa del pueblo palestino que aún hoy esclarece sobre las tan vigentes políticas de agresión y exterminio de parte de Israel. La explicación está en el pueblo palestino expulsado de su tierra y en la marea revolucionaria que sacude a ese pueblo. Esa Revolución es el tema de la serie que publicó en Noticias.
A pesar de los crímenes de guerra, del apartheid y de los crímenes de lesa humanidad que Israel comete a diario ante la mirada horrorizada de una parte del mundo que cuestiona tamaña infamia y ha logrado que la Corte Penal Internacional condene esta política de aniquilación; y la indiferencia y respaldo de la OTAN, Estados Unidos y otros países centrales y de la periferia que sostienen la impunidad de los opresores -entre los que se encuentra la Argentina gobernada por el reaccionario y cipayo de Milei-, Palestina ha encontrado en cada acto un terreno de resistencia, y la memoria es uno de ellos.
No dejemos de hablar de Palestina y del genocidio cometido por el sionismo en vivo y en directo mostrando al mundo que la Franja de Gaza se ha transformado en un inmenso y desolador cementerio luego de asesinar a 75 mil palestinos y demoler todo vestigio de construcción, con la vil intención expuesta por Trump de edificar sobre ese territorio devastado un emprendimiento urbanístico de lujo a lo largo de la costa mediterránea.
Desde hace tres años, Israel viene llevando a cabo la acción militar más destructiva desde su creación. Esta consiste en una avanzada que se asemeja mucho a una solución final como la perpetrada por los nazis contra el pueblo judío en la Segunda Guerra Mundial, replicada ahora contra el pueblo palestino junto a un bloqueo que, en el último año y medio, provocó una hambruna como no se ha registrado en el Siglo XXI.
Mientras en tierras palestinas reina el espanto, hoy más que nunca reafirmamos nuestro apoyo incondicional con el creciente movimiento internacional por los derechos de ese pueblo a la justicia, la igualdad, la soberanía y la libertad.
Desde Córdoba, aportamos nuestro humilde granito de arena a la lucha por una Palestina libre y soberana.
*Secretario General de ATE y la CTA Autónoma Córdoba