Por Emilia Orouro
La investigación, basada en entrevistas a actores del sector, pone el foco en lo que denomina la Red de Apoyo a la Economía Social y Solidaria (RAESS): un entramado heterogéneo de cooperativas, mutuales, asociaciones y organizaciones civiles que cumplen funciones fundamentales para la supervivencia del sector.
Lejos de una lógica individual, la ESS se construye desde la interdependencia. Estas redes permiten resolver problemas estructurales que afectan a cooperativas y emprendimientos autogestionados, como el acceso al financiamiento, la gestión administrativa o la inserción en mercados.
Un sistema que suple ausencias
El trabajo identifica cinco funciones clave que hacen posible el funcionamiento del sector: financiamiento, formación, provisión de servicios, generación de conocimiento y creación de mercados. En muchos casos, estas tareas son cubiertas por organizaciones de la sociedad civil ante la ausencia —o insuficiencia— del Estado y del mercado.
En Córdoba, el estudio analiza el rol de actores como el Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos (IMFC), IFICOTRA, la Asociación Mutual Carlos Mugica, el Estudio Virginia Bolten y la cooperativa Otra Córdoba.
Cada uno ocupa un lugar específico dentro de la red: desde otorgar microcréditos hasta generar canales de comercialización o brindar asesoramiento técnico.
Otra Córdoba: Mucho más que un estudio contable
Entre estos actores, la cooperativa Otra Córdoba aparece como un engranaje clave. Su aporte se centra en un aspecto muchas veces invisibilizado pero decisivo: la gestión contable, legal e impositiva de las cooperativas, uno de los principales cuellos de botella del sector.
En un escenario donde muchas organizaciones no cuentan con profesionales especializados en economía social, Otra Córdoba cumple un rol fundamental al ofrecer servicios adaptados a las particularidades del cooperativismo.
Pero su aporte no se limita a tareas técnicas. Según el estudio, su trabajo también implica:
- Acompañamiento integral en la vida institucional de las cooperativas, incluyendo asambleas y procesos legales
- Resolución ágil de problemas administrativos complejos, como balances atrasados o irregularidades contables
- Asesoramiento permanente, que permite a las organizaciones ir adquiriendo herramientas propias de gestión
- Articulación con otras entidades de la red, funcionando como nodo que conecta demandas con soluciones
En muchos casos, su intervención permite destrabar situaciones críticas. Cooperativas que no podían regularizar su situación contable —y por lo tanto quedaban excluidas de subsidios o créditos— logran, en poco tiempo, ponerse al día y acceder a nuevas oportunidades.

Generar conocimiento desde la práctica
Otro de los aportes centrales de Otra Córdoba es la producción y circulación de conocimiento dentro de la ESS.
A diferencia de los estudios tradicionales, su trabajo no se limita a resolver problemas puntuales, sino que contribuye a que las cooperativas:
- comprendan sus obligaciones administrativas
- fortalezcan sus capacidades internas
- ganen autonomía en la gestión
Esto se traduce en un proceso de aprendizaje colectivo que se da en la práctica cotidiana, donde el asesoramiento técnico se convierte también en una instancia formativa.
Además, su origen como cooperativa de profesionales le permite operar desde una lógica distinta, basada en principios solidarios y en una mirada crítica de las ciencias económicas tradicionales.
Un actor que cubre vacíos estructurales
El estudio es claro: uno de los grandes problemas de la ESS es la falta de acceso a servicios profesionales adecuados. La alta rotación de personal administrativo, la escasez de especialistas y los costos del mercado privado generan un escenario de fragilidad para muchas organizaciones.
En ese contexto, Otra Córdoba cumple una función estratégica: Traduce las necesidades del sector en soluciones concretas y accesibles, adaptadas a su lógica y sus recursos.
Su rol se inscribe dentro de las funciones sistémicas de la red, particularmente en:
- formación de capacidades
- provisión de servicios profesionales
- generación y difusión de conocimiento
Redes que hacen posible lo que el mercado no resuelve
Las conclusiones del artículo son claras: las redes de apoyo no son accesorias, sino condición de posibilidad para la economía solidaria. Permiten construir soluciones colectivas frente a problemas estructurales y sostener experiencias que, de otro modo, difícilmente podrían sobrevivir.
Sin embargo, también advierte sobre los límites: muchas de estas funciones siguen siendo insuficientes, especialmente en áreas como el financiamiento o la profesionalización.
En un contexto económico complejo, la ESS en Córdoba se sostiene, en gran medida, gracias a estas tramas invisibles que articulan trabajo, conocimiento y solidaridad.
Y en ese entramado, experiencias como Otra Córdoba muestran que, incluso en los aspectos más técnicos, lo colectivo también puede ser una herramienta de transformación.
Fuente: «Las redes de apoyo de la economía social y solidaria en Córdoba: una perspectiva sistémica», de Dr. Juan Gabriel Vélez y Lic. Gonzalo Ávila para la revista Crítica y Resistencias
Fuente: www.elresaltador.comm.ar