El primer fusilado de la “Revolución Libertadora”

El 22 de septiembre de 1955 a los pocos días del golpe militar autodenominado “Revolución Libertadora”, rebautizada por el pueblo como “Revolución Fusiladora” que derrocó al segundo gobierno democrático de Juan Domingo Perón, un grupo de la Armada irrumpió en la casa de Manuel Chaves y fusiló delante de su familia a quien era Secretario General de ATE Azul, Delegado de la Regional de la CGT y concejal por el peronismo.

La pava silbaba en la hornalla. Chaves había terminado de cenar junto a su familia y pretendía tomarse un té antes de acostarse. Sus hijos: Rubén, de 15 años; Manuel, de 14; Carlos, de 11 y la única mujer, Amalia, de ocho años iban camino a la cama. Eran cerca de la media noche cuando Amalia Mármol, esposa de Manuel, escuchó golpes en la puerta. Dejó lo que estaba haciendo y caminó el largo pasillo de la vieja casa de la localidad de Azul. No llegó a la puerta. Dos disparos volaron la cerradura al tiempo que un grupo de civiles y militares entraban apuntando con armas largar.

¡Queremos a Chaves! gritó uno de los marinos que se identificó en nombre de la Revolución Libertadora. Encañonada, Amalia fue llevada a una de las habitaciones con sus hijos menores. Chaves, al escuchar lo que pasaba, había logrado que Rubén saltara un paredón para refugiarlo en la casa de un vecino. Cuando volvió a entrar a la casa, se encontró cara a cara con los marinos que sin dudar lo fusilaron.

Chaves, dirigente de Asociación de Trabajadores del Estado y Secretario General de la Confederación General del Trabajo de Azul, cayó el 22 de septiembre de 1955 bajo las balas de los golpistas. Ese día había estado preocupado. Concretado el golpe, debía entregar las llaves de la CGT al Capitán de Corbeta Gilberto Sánchez, jefe militar del Distrito Azul. Su preocupación era tal, que antes de volver a casa, ese 22 de septiembre, pasó por la Comisaría y preguntó si sobre él pesaba alguna orden de captura. La respuesta fue que se quedara tranquilo, que cualquier cosa le avisaban. Pero no hubo aviso, solo la ráfaga que lo dejó tendido en el piso de su casa frente a toda su familia.

La memoria no se borra

Su historia y su lucha fueron plasmadas en un libro publicado por ATE, a través de la Editorial de la CTA, denominado “Chaves, el primer asesinato de la Revolución Libertadora”, escrito e investigado por el
historiador y periodista azuleño, Marcial Luna.

Dicho libro, declarado de Interés por la Cámara de Diputados del Congreso Nacional por ser  “un valioso testimonio para recuperar la verdad y la memoria del movimiento obrero de la comunidad de Azul”, tuvo una edición ampliada y definitiva que se presentó en la 43º Feria Internacional del Libro de Buenos Aires bajo el nombre “Chaves, el primer fusilado de la Libertadora”.

Fuente: Infojus Noticias; www.ellitoral.com