El jueves, el Sindicato Argentino de Trabajadores de la Industria del Vidrio y Afines (SATIVA-CTAA) llevó adelante una nueva jornada de democracia sindical en la empresa TRENTO VIDRIOS, postulando al compañero Héctor Godoy como candidato a delegado. Se desarrolló el acto eleccionario con amplia participación de los trabajadores.
Esta elección tiene un significado especial, porque detrás de ella existe una larga historia de luchas, sacrificios y resistencia de trabajadores que decidieron organizarse libremente, enfrentando enormes dificultades para defender sus derechos.
Su militancia se remonta al año 2010, siendo está su sexta gestión y la tercera en nuestro sindicato.


En abril de 2022, Héctor Godoy fue elegido delegado de SATIVA en TRENTO VIDRIOS, marcando otro capítulo importante en nuestra historia. Lejos de terminar allí, los conflictos continuaron y también las conquistas. Durante 2025 llegaron las reincorporaciones de Gabriel Casco y Jonathan Acosta, mientras que recientemente, en octubre de 2026, nuestra organización obtuvo un nuevo pronunciamiento judicial favorable frente a una reserva de puesto cuestionada por SATIVA.
Estos antecedentes demuestran que la organización sindical no se construye solamente con discursos, sino con presencia en las fábricas, compromiso colectivo y la decisión de no abandonar a ningún compañero frente a las injusticias.
El jueves volvimos a ejercer un derecho fundamental: Elegir libremente a nuestros representantes, sin imposiciones patronales ni condicionamientos de estructuras sindicales que pretendan tener el monopolio de la representación de los trabajadores.


La libertad y la democracia sindical, reconocidas por la Ley 23.551 y el Convenio 87 de la OIT, deben ser una realidad concreta dentro de cada establecimiento y no solamente principios escritos en una norma.
La candidatura de Héctor Godoy representa la continuidad de aquella resistencia iniciada en los momentos más difíciles. Un compañero que conoció el despido, la lucha por su reincorporación y la responsabilidad de representar a sus compañeros.
Hoy no comenzamos una nueva historia, continuamos escribiendo la que nació de la lucha, del sacrificio y de la convicción de que ningún trabajador debe tener miedo de organizarse.
Porque las empresas pasan, las conducciones cambian, pero la dignidad de los trabajadores y sus conquistas deben permanecer.