El envío de notificaciones de desvinculación a más de 1.450 trabajadores de IOSFA en todo el país impactó también en Río Cuarto. Desde ATE cuestionaron la decisión, advirtieron sobre el posible cierre de la delegación y alertaron por las consecuencias en la atención de los afiliados.
Rafaela Alcoba, Secretaria General de ATE y la CTa Autónoma Río Cuarto explicó que las notificaciones comenzaron a llegar el viernes alrededor de las 21. “A nivel nacional desvinculan a más de 1.450 personas y en Río Cuarto son 8 trabajadoras las que se quedan sin trabajo”, señaló.
Alcoba vinculó los despidos con el proceso de reorganización que ya había generado conflictos en el sector, entre ellos el anuncio del cierre de hoteles y la toma del edificio central. Según manifestó, aquellas acciones habían logrado frenar parcialmente el avance de las medidas, pero consideró que las recientes desvinculaciones marcan una nueva etapa.
“Claramente el viernes mostraron cuáles son las intenciones de este gobierno: seguir avanzando sobre puestos de trabajo”, expresó. Además, advirtió sobre el impacto que la decisión podría tener en los afiliados: “Estamos hablando de la despersonalización de la atención médica”.


En ese sentido, remarcó que las ocho trabajadoras representan la totalidad del personal que cumple funciones en la delegación local, por lo que los despidos también ponen en riesgo la continuidad de la atención presencial y la prestación de servicios.
Respecto de los pasos a seguir, indicó que desde ATE esperan definiciones sobre una nueva jornada de lucha y que también prevén avanzar con estrategias jurídicas. “Los frentes abiertos son los puestos de trabajo, la defensa de la delegación y convocar a los afiliados y afiliadas de esta obra social a defender la atención que aquí se está prestando”, sostuvo.
Finalmente, advirtió que las consecuencias de la medida exceden la pérdida de los puestos laborales: “No solo estamos hablando del cierre de la delegación, sino de lo que va a ralentizar las prestaciones”.
“Nos quedamos sin trabajo y los afiliados sin un lugar donde resolver sus problemas”
La empleada despedida Violeta Lillia alertó sobre las consecuencias del cierre de la delegación para miles de afiliados de Río Cuarto y otras provincias. Además, contó que las ocho trabajadoras que se desempeñan en el lugar quedarían sin empleo a partir del 30 de noviembre, pese a que algunas tienen más de diez años de antigüedad.
La situación de las trabajadoras despedidas de IOSFA no solamente genera preocupación por la pérdida de sus puestos laborales, sino también por las consecuencias que podría tener para los afiliados que dependen de la delegación de Río Cuarto.
Violeta Lillia explicó que actualmente atienden a unos 4 mil afiliados de manera directa, a los que se suman otros 2 mil provenientes de San Luis y Salta, debido a la falta de convenios o al corte de servicios en sus lugares de origen.
“Estamos hablando más o menos entre 5 mil y 6 mil afiliados que tienen que atenderse sí o sí acá”, señaló.
La trabajadora advirtió que la eventual pérdida de la delegación dejaría sin un espacio de referencia a personas que necesitan realizar trámites, gestionar prestaciones y resolver situaciones urgentes.
Entre ellas mencionó a pacientes oncológicos, personas con enfermedades crónicas, afiliados con discapacidad y mujeres embarazadas.
“Gente grande que no tiene cómo hacer el acceso, hoy en día todos los estudios son con QR, no saben cómo entrar, nosotros le hacemos los trámites”, explicó.
También remarcó que muchas situaciones requieren respuestas inmediatas: “Muchos afiliados van a quedar sin esto de poder que le resolvamos un sábado a la noche una urgencia”.
Por otra parte, Lillia se refirió a la situación personal de las ocho trabajadoras civiles que se desempeñan en la delegación. “Somos 8 civiles que estamos acá, que nos quedamos sin trabajo, que obviamente tenemos familia. Hay algunas que tienen certificado de discapacidad, familiares con certificados de discapacidad, perdemos el trabajo y perdemos las prestaciones”, expresó.
En cuanto a la situación laboral, indicó que algunas empleadas tenían más de diez años de antigüedad y habían realizado los trámites correspondientes para pasar a planta permanente.
Fuente: www.lv16.com.ar