“Un sindicato no puede convertirse en un espacio donde lo importante sea conservar un cargo, defender un lugar o sostener intereses personales.
“La verdadera representación sindical se construye con convicciones, compromiso y, sobre todo, con la defensa de los derechos de los trabajadores.
“Los cargos son circunstanciales. Las ideas, la lucha colectiva y los principios deben permanecer.
“Porque un sindicato no le pertenece a quien ocupa una silla, sino a los trabajadores que representa.
“Menos intereses personales. Más compromiso colectivo”, concluye la declaración del Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Construcción (SITRAIC-CTAA Córdoba.