El espejo de hace 9 décadas

Por Marcelo Ortíz*

El Fondo Monetario Internacional expresó en las últimas horas su preocupación anticipando la mayor recesión desde aquella depresión de 1929. 

Kristalina Georgieva, directora del Fondo, había expresado hace unos meses atrás que se esperaba un crecimiento de 160 de los 189 países que integran la entidad. Hoy, aquellos pronósticos agoreros se evaporaron en la mirada de Kristalina: “Hoy, ese número se ha dado la vuelta: ahora proyectamos que más de 170 países experimentarán crecimiento negativo este año”. Y redobló la apuesta: “Anticipamos las peores consecuencias desde la gran Depresión”

¿Qué fue la crisis del ‘29?

La gran depresión o llamada Crisis del ‘29 fue una crisis financiera mundial que se extendió en la década de 1930, en los años previos a la Segunda Guerra Mundial.

Paradigma de crisis en el siglo pasado su origen devino del crac financiero del fatídico Martes Negro del 29 de octubre de 1929 que había tenido el preludio el jueves 24 de octubre en el Jueves Negro.

La inseguridad y la miseria fueron ganando terreno en todo el mundo: Caída de renta nacional, ingresos fiscales y beneficios empresariales. El descenso del comercio internacional fue entre un 50 y un 66%, en las áreas rurales caídas pronunciadas en el precio de las cosechas completaron el cuadro de miseria.

Algunos atisbos de recuperación comenzaron a mediados de la década de 1930 pero sus efectos negativos se extendieron hasta la segunda guerra mundial.

¿Qué será post Coronavirus?

El economista argentino Claudio Katz traza en el escrito Coronavirus: Un detonador de la crisis potenciado por el lucro en la web de Rebelión que el desempeño aceptable de la economía argentina se vio alterado por la aparición del Covid-19 y que “el coronavirus detonó las fuertes tensiones previas de los mercados y los enormes desequilibrios que acumula el capitalismo contemporáneo. Acentuó una desaceleración de la economía que ya había debilitado a Europa y jaqueaba a Estados Unidos”.

 La ruptura  entre esa retracción y la  euforia de las Bolsas anticipaba el estallido de la típica burbuja, que periódicamente infla y pincha Wall Street. El Coronavirus ha precipitado ese desplome, que no obedece a ninguna convalecencia imprevista. Sólo repite la conocida patología de la financiarización alerta Katz.

Este nuevo escenario plantea una realidad jaqueada en la economía mundial y aún más debilitada en contextos emergentes como América latina y Argentina en particular vista en la baja productividad, fuerte emisión monetaria (en nuestro país el 5 de abril el BCRA confirmó la emisión de casi 600 mil millones de pesos lo que constituyó una expansión del 35% de la base monetaria), actividad comercial mínima, especulación, endeudamiento masivo y contracción casi total de la economía.

Los números empiezan a asomarse y son contundentes: 87 mil millones de dólares es el monto estimado por el Instituto de Finanzas Internacionales como valor de salida de capital de las economías emergentes.la OIT (Organización internacional del Trabajo) estima la pérdida de 195 millones de fuentes de trabajo, CEPAL (Comisión Económica para América Latina y el Caribe) estimó en 35 millones el incremento de pobres extremos del Rio Bravo a Malvinas, 2 billones de dólares es la estimación preliminar de la Conferencia de las Naciones Unidas para el Comercio y el Desarrollo como consecuencia de la crisis.

Datos de la pandemia realmente asombrosos que plantean la necesidad de un nuevo órden post Coronavirus y que, con resultados en la mesa, urgen que la salud y los derechos humanos básicos estén en el centro de la economía real.

*Periodista. Secretario Adjunto de la CTA Autónoma Regional Río Cuarto

Fuente: www.retruco.com.ar