2018: Balance y perspectivas (Primera parte)

OPINIÓN

Por Manuel Justo Gaggero*

El año que acaba de concluir estuvo signado por la peor crisis económica, política, social, cultural y moral de los últimos 50 años. Se perdieron 120 mil empleos, la pobreza trepó al 35 % incrementando la exclusión. Más de 1 millón 700 mil niños  tienen problemas de alimentación en un país que produce alimentos para 300 millones de personas. La inflación llegó  al 47% y el deterioro del salario, con relación a los precios, superó el 20 %; generando una gran recesión.

El endeudamiento externo hipoteca nuestro futuro por varias generaciones y la conducción de la política económica quedó en manos del Fondo Monetario Internacional. El país se transformó en un Virreynato de los Estados Unidos.

Un  ajuste brutal  con aumentos de las tarifas de luz, agua, transporte y demás servicios públicos hace que numerosos hogares argentinos no lleguen a fin de mes. Por su lado la Reforma Previsional empobreció aún más a los jubilados poniendo al descubierto una nueva mentira de la Ceocracia cuál era la supuesta “Reparación Histórica” de aquellos.

Han iniciado una ofensiva contra los derechos de los trabajadores que nos retrotrae a la década del 30. En realidad es un modelo neoliberal que se acompaña de la represión y de acuerdos espurios con la supuesta oposición: Miguel Pichetto y Juan Manuel Urtubey, entre otros.

Se demonizó al pueblo mapuche para reprimir la protesta frente a Vaca Muerta, un emprendimiento de Fracking que lleva adelante la multinacional Chevron y empresas extranjeras que genera serios daños al medio ambiente. El asesinato de Santiago Maldonado y de Rafael Nahuel, más los constantes allanamientos a los asentamientos de los pueblos originarios, constituyen los mecanismos que utiliza el régimen para “disciplinar a la sociedad”.

Al mismo tiempo se multiplican las explotaciones mineras a cielo abierto y persiste el proyecto de la Barrick Gold que está destruyendo el reservorio de agua más importante del Continente.

Los juicios a los genocidas se han interrumpido y el 60 % de los condenados por delitos de lesa humanidad gozan de prisión domiciliaria; al mismo tiempo que se asesina a reos comunes en Comisarías y Cárceles. Completando este proceso el Virrey se ha convertido en vocero de la Casa Blanca y de su inquilino, Donald Trump, en la campaña contra la República Bolivariana de Venezuela alentando una invasión militar a este país soberano.

Con este escenario ¿cuáles son las perspectivas?

Aumentan los cierres de empresas y se advierte una pérdida de puestos de trabajo en la industria automotriz. Frente  a este escenario y, al no poder ofrecer algún resultado económico con vista al acto electoral, el régimen ha ”Bolsonarisado” el discurso haciendo eje en la inseguridad y la mano dura necesaria para reprimir ésta. Varios episodios recientes llaman la atención y revelan que se encuentra operando la “Inteligencia” gubernamental para generarlos.

A plena luz del día un grupo integrado por ex policías intenta asaltar a una Financiera en Vicente López revelando una gran improvisación y generando un tiroteo. Asimismo el pasado viernes, en horas de la tarde, ingresan cuatro supuestos delincuentes a un comercio de venta de electrodomésticos en pleno Once y toman rehenes. Todo ello hace que cobre cuerpo la información que la actual Ministro de Seguridad, Patricia Bullrich, integraría la fórmula presidencial junto al Virrey para asegurar la represión y la mal llamada “tolerancia cero”.

De esa forma, esta funcionaria, que mantiene estrechos vínculos con la Agencia Central de Inteligencia de los Estados Unidos y con el Mossad  israelí, aseguraría la dependencia con el apoyo de Washington y la criminalización de la protesta social.

¿Qué hacer ?

Será el tema de nuestra próxima nota.

*Abogado y periodista. Ex Director del diario “El Mundo” y de las revistas “Nuevo Hombre” y “Diciembre 20”