El Secretario General de ATE y la CTA Autónoma Córdoba, Federico Giuliani, moderó este viernes el Conversatorio que protagonizó uno de los fundadores de la Central, Víctor De Gennaro, con el Secretario General del Sindicato Joven CIS-CTA, Gustavo Córdoba, a 30 años del “Grito de Burzaco”. La charla fue seguida con atención por casi 130 asistentes a la Sala Virtual junto a decenas de compañeros y compañeras de todo el país que también lo hicieron por las redes sociales. Córdoba desplegó una batería de argumentos para señalar la legitimidad de esta nueva experiencia gremial, en tanto que De Gennaro conmovió con un discurso que alienta a la lucha y se resiste a la resignación.
Luis Armesto del CIS-CTA Nacional, fue el encargado de dar la bienvenida al evento e inmediatamente le dio la palabra al anfitrión, Federico Giuliani, quien resaltó la importancia del encuentro. “Estos son debates necesarios y urgentes que para nosotros se convierten en instancias de formación para interpretar este presente y proyectar el futuro sobre bases sólidas. Nos sobra historia en estos 30 años que venimos caminando como Central, aunque en términos históricos no sea mucho tiempo, lo cierto es que hemos escrito algunos capítulos históricos. La idea es volver a las fuentes, escuchar la actualidad y la realidad de los compañeros del Sindicato Joven que tienen que luchar contra las patronales privadas y la burocracia sindical”.


Córdoba, chaqueño de nacimiento y bonaerense por adopción, relató las dificultades que enfrenta la organización en lo cotidiano, la voluntad de hacer y representar a los que son abandonados por los sindicatos formales y la burocracia, al tiempo que destacó la importancia de la afiliación directa a la CTA. Dijo que para ellos, la “Declaración de Chivilicoy” -que redactaron de manera colectiva para explicar las características de esta organización sindical de nuevo tipo en sus inicios- era su pequeño “Grito de Burzaco”. Y expresó: “Apostamos por la construcción colectiva y hoy nos tomamos un momento para conocer nuestras cicatrices, nuestra historia”.
Señaló que “hacia el Congreso Nacional de la Central hemos redactado un documento para presentar como un aporte al debate con el parecer de los afiliados directos de los sectores de Comercio, Industria y Servicios. Hay que decir que el 95 por ciento de afiliados directos a la CTA Autónoma no son despedidos. La afiliación directa interpela desde las bases. Nos interpela a todos, hacia adentro y hacia afuera de la Central. Por eso es pertinente plantearse qué CTA queremos, qué CTA necesitamos. No cuestionamos a ningún sindicato u organización gremial, pero pedimos que nos permitan existir a nosotros con libertad y democracia sindical. Siempre decimos que no hay que dejarse ganar. La victoria colectiva es un proceso. La afiliación directa no hace milagros, pero es un herramienta formidable para llevar la Central a los lugares de trabajo”.
De Gennaro, por su parte, hizo un exhaustivo recorrido por la historia de la clase trabajadora y la organización del Movimiento Obrero desde mediados del Siglo XIX. Explicó el proceso que dio nacimiento al “Grito de Burzaco”: La caída del Muro de Berlín, por un lado, y la traición de Menem al Movimiento Nacional por la otra. “La idea más bella que construyó la clase fue la de soñar con una experiencia socialista, que es la antítesis del capitalismo”, indicó.


Luego se detuvo en la importancia del rol del delegado. “Fueron las comisiones internas y los delegados los que encabezaron la Resistencia Peronista después de 1955; y fueron mayoría de delegados, militantes y activistas obreros los cesanteados, secuestrados, desaparecidos y asesinados por la dictadura militar en 1976. El último informe del Ministerio de Trabajo de la Nación registra que el 82,3 por ciento de las empresas privadas no tiene cuerpo de delegados. Ahí está el poder. Elegir delegados es el empoderamiento de los trabajadores y trabajadoras en sus lugares de trabajo y eso es lo que no permite el poder con la complicidad del sindicalismo empresarial. El poder lo tienen los trabajadores, no los aparatos”, subrayó.
“Es maravilloso que los jóvenes piensen que se puede cambiar el mundo. No hay ninguna revolución que no se haya hecho sin los jóvenes. La nueva centralidad de la clase trabajadora no puede subordinarse a ningún patrón, a ningún Gobierno, a ningún partido político. Ustedes tienen que ser protagonistas de este nuevo tiempo y dar pelea. Si algo es necesario, entonces se convierte en posible”, concluyó el “Tano” De Gennaro.