“Gracias a los vecinos y los colegas por mantener vivo el reclamo”

A 22 años del crimen de José Luis Cabezas, y con todos los asesinos en libertad, el periodista Gabriel Michi con el que formaba dupla para editorial Perfil, cumplió el sueño de conocer la cortada que lleva el nombre del reportero gráfico, en Villa Nueva

 Este periodista que recibió la mención especial por la defensa de la Libertad de Expresión a nivel mundial otorgada por Reporteros Sin Fronteras, llegó en silencio a Villa Nueva, a su regreso de unas vacaciones en las sierras. Vino “a saldar una deuda”. Porque actualmente hay 72 lugares en todo el país que llevan el nombre de José Luis Cabezas, pero en barrio Los Olmos de Villa Nueva está el primero

José Luis Cabezas y Gabriel Michi, reportero gráfico y periodista, una dupla que aportó información de peso a Perfil, en una foto del archivo de la propia editorial (Gentileza)

Texto Sergio Vaudagnotto

Fotos Victoria Araujo

“Mi idea de pasar por el monolito y el mural en homenaje a José Luis Cabezas nace porque era una deuda pendiente. Siempre me quedó grabado en la memoria, por haber visto imágenes y notas, que aquí, en Villa Nueva, se había creado la primera calle con su nombre”, le dice inicialmente Gabriel Michi al periodista de El Diario.

Michi era compañero de trabajo del reportero gráfico, con quien además había entablado una amistad. Ambos se hallaban en enero de 1997 en Pinamar, como en otras oportunidades, produciendo información para Noticias, de Editorial Perfil. Y una de las metas que se habían trazado era la de entrevistar al poderoso y enigmático Alfredo Yabrán, símbolo de la opulencia empresaria de la década menemista, a quien durante el verano anterior le habían “puesto rostro”, al retratarlo y llevarlo nada menos que a la tapa de la revista. A él, que se jactaba de que ni los servicios de Inteligencia tenían una foto suya, al punto de afirmar que tomarle una fotografía era como pegarle “un tiro en la cabeza”.

La foto de José Luis Cabezas que “descubría” la cara del enigmático y poderoso empresario Yabrán, con la que Editorial Perfil hizo la tapa de la revista Noticias

El caso

José Luis y Gabriel lo habían conseguido en el 96. Y buscaban entrevistarlo en ese 97, más allá de las amenazas que el fotógrafo había recibido a lo largo del año. Lo demás, es historia conocida, aunque nunca está de más darle un repaso (“Somos un país esponja, se chupa todo lo que pasó”, dice León Gieco).

A Cabezas le hicieron inteligencia, lo siguieron, lo interceptaron, lo golpearon, lo torturaron y le pegaron dos tiros en la cabeza. Su cadáver fue hallado calcinado en una cava de la misma Costa Atlántica.

La portada del libro escrito por Michi y editado por Planeta en vísperas del vigésimo aniversario del asesinato del reportero gráfico, ocurrido en enero de 1997

“De un lado, un fotógrafo. Del otro, un empresario multimillonario. En la cadena, una estructura criminal para acabar con la vida del reportero gráfico. Cada eslabón era un símbolo de un sector delictivo. Juntos, una radiografía de un país impune. Lo que desnudó el crimen de José Luis Cabezas no fue otra cosa que una síntesis de todos los males de la Argentina de aquel entonces. Un diagrama homicida donde figuraban: una banda de delincuentes comunes (Los Horneros Horacio Braga, Sergio Gustavo González, José Luis Auge y Héctor Retana), algunos de ellos barrabravas de clubes de fútbol que hacían trabajos para punteros políticos, que a su vez se relacionaban con policías asesinos y/o corruptos de la Bonaerense (Gustavo Prellezo, Sergio Cammarata y Aníbal Luna) que gozaban de la protección de la ‘zona liberada’ por la Comisaría local (a cargo de Alberto Gómez), uniformados que también se vinculaban con un ejército de custodios privados (Gregorio Ríos y sus discípulos) con contactos con represores impunes de la dictadura militar, y que todos ellos remitían a un empresario hiperpoderoso (Yabrán) con peligrosa sintonía con el poder político, económico, judicial, eclesiástico, sindical, militar y de los servicios de Inteligencia. El verdadero poder detrás del poder. Todos ellos, capaces de segarle la vida a quien pudiese poner luz sobre sus oscuros negocios”. Así lo señaló Michi en Perfil hace dos años, al cumplirse 20 del asesinato.

Deberíamos apuntar que en mayo de 1998 Yabrán apareció muerto en una estancia de su propiedad en la provincia de Entre Ríos, que en 2000 se sustanció el juicio por el asesinato del reportero gráfico, que se dictaron ocho condenas y que en la actualidad no queda ni un solo detenido en relación al caso.

Emoción en Villa Nueva

A la vuelta de la truculenta historia sin final que le atraviesa la vida “en lo profesional y en lo personal” y de regreso de unas vacaciones en las sierras, el periodista detiene la marcha en una esquina del intrincado trazado de barrio Los Olmos, en Villa Nueva. “Para mí es súper emocionante, porque básicamente lo que uno siente es que gente que no conoció a José Luis, se movilizó por lo que significó este terrible crimen”, expresa a este medio.

“Los ciudadanos de esta ciudad han tenido semejante gesto para José Luis y también para su familia… Sé que aquí estuvieron cuando se inauguró o en esas épocas iniciales los padres y la hermana de José Luis, y eso de algún modo también es muy fuerte, porque ellos no solían viajar tanto hacia el interior para asistir a los homenajes, por cuestiones de salud y de edad, pero se sintieron también conmovidos por lo que se vivió en Villa Nueva”, comenta.

Y señala que estando de vacaciones en Córdoba, quiso “saldar la deuda conociendo dónde había empezado este enorme gesto, esta enorme movilización que llevó a un pueblo a crear un monumento, mantenerlo en el tiempo, y también porque cada año cuando se cumple un nuevo aniversario del asesinato de José Luis, cada 25 de enero, me fijo a ver qué se hizo para recordarlo y, más allá de los actos de Pinamar y de la cava donde lo mataron, me encuentro con que siempre, siempre, cada año, están los vecinos y los colegas reporteros gráficos y periodistas movilizados aquí, en este lugar”.

“Compromiso con la memoria…”

“Entonces, para mí todo eso es conmovedor; habla de un compromiso con la memoria que necesitamos todos los argentinos. Ojalá esto se multiplicase”, añade el periodista, licenciado en Comunicación Social por la Universidad de Buenos Aires.

Michi, que se ha desempeñado también en revistas como la entrañable Trespuntos, Veintitrés y Nueva, en radios como Nacional y América y en medios televisivos como CN23 y Televisión Española, está terminando de armar un mapa del país en el que se encuentran señalados todos los lugares que recuerdan la imagen de José Luis. “Y bueno, quería tener mi propia sensación de estar en este lugar, que fue la primera calle con su nombre; después vinieron más… Y en ese trabajo me encontré con que hay 72 lugares, tanto calles como barrios, monolitos, salas, auditorios… que llevan el nombre de José Luis Cabezas”, cuenta, para remarcar que le interesaba “conocer también el principio de esa cuestión; el principio fundamental que hizo que vecinos, colegas y autoridades se movilizaran y crearan esa calle con su nombre en Villa Nueva”.

“Es una deuda pendiente que pude satisfacer estando en este lugar. Estoy conmovido con este momento, en el que quiero aprovechar también para agradecer a los colegas, a los ciudadanos de Villa Nueva por semejante compromiso, lo mismo que a la vecina que se encarga de mantener tan prolijo, tan cuidado ese lugar, que hace que cada día José Luis esté ratificado en la memoria colectiva”, dice.

Y agrega: “Me parece que los villanovenses van a estar siempre en la memoria de José Luis, porque esta actitud que han tenido demuestra esa enorme solidaridad y esa búsqueda de Justicia que aún hoy, a 22 años del crimen seguimos reclamando, porque aún hoy sus asesinos están libres y no debería ser así. La memoria de José Luis se lo merece, se merece que haya justicia y la Argentina también se lo merece. Y la justicia es que los asesinos estén en prisión”.

Finalmente, da fe de su convencimiento de que “en Villa Nueva empezaron un camino muy importante, cuando hace 21 años crearon la calle con su nombre; y ese camino hoy por hoy está extendido en toda la República Argentina, ya que hay lugares que lo recuerdan en 21 provincias y eso es algo tan emocionante que lo convierte en algo único en el mundo, porque no hay lugar en el mundo donde haya ocurrido algo como lo que ocurrió con José Luis, que la sociedad en su conjunto se movilice, cree calles y lo recuerde en cada momento y haga tan fuerte este reclamo del ‘No se olviden de Cabezas’”.

En vísperas de la presentación de su libro, la periodista Giselle Leclercq le preguntó para Noticias: -Si bien el plan criminal se dirigió a Cabezas, ¿pensó que podría haber sido usted? Gabriel Michi respondió: -Sí. Se sabe que la inteligencia fue sobre José Luis. Dos meses antes del crimen, Prellezo había pedido los antecedentes de Cabezas y no los míos. Un mes antes del asesinato hubo una reunión entre Prellezo y Yabrán y, en una de sus declaraciones, Prellezo afirmó que el empresario le dijo que quería pasar un verano sin fotógrafos y sin periodistas. Dos de las más altas fuentes de la investigación me contaron que cuando lo detuvieron, Prellezo dijo que se le había ido la mano y que inmediatamente le preguntaron: “¿Qué hacías si lo encontrabas con Michi”. “Los hacíamos boleta a los dos”, contestó. Al otro día del asesinato, en la cochera de mi oficina, apareció una caja con esposas de juguetes y en la semana previa también tuve episodios confusos con los custodios de Yabrán.

Fuente: www.eldiariocba.com.ar