Por Jesús Chirino*
Murió uno de los imprescindibles, un amante de la belleza que luchó en varios frentes, pero siempre bajo los mismos ideales. De sus visitas a Villa María elegí, para recordar, cuando vino a dialogar con los presos por la “Pueblada de Corral de Bustos”.
Un hacedor
El pasado domingo, 4 de diciembre, por última vez respiró el cuerpo de Vicente Zito Lema. Un hombre de vida intensa en cuyo andar desplegó sensibilidad y pasión en la abogacía, el teatro, la poesía, el periodismo, la psicología social, la docencia y tantas otras disciplinas. En todos esos terrenos centró su accionar en la defensa de la vida, los derechos humanos, la libertad y la belleza. Su larga militancia lo llevó a generar distintos espacios políticos/culturales para el encuentro, en todos ellos se hizo palpable el compromiso sociopolítico desde una conjunción de la teoría y la práctica para trabajar en pos de una sociedad mejor.
Nacido el 14 de noviembre de 1939, en Buenos Aires, a los 22 años se recibió de abogado y a poco andar ahondó la búsqueda en el arte. Su compromiso en el ejercicio de la abogacía no aminoró su intensa actividad con la escritura. A la par de su trabajo como periodista se sumergió, con pasión, en lo literario. Así fue que fundó la revista Cero, entre 1964 y 1967, donde por primera vez se publicó un poema en castellano del revolucionario vietnamita Ho Chí Minh. En 1969 fundó Talismán, la que sería una de las más importantes revistas literarias del surrealismo argentino. En el mundo de las leyes fue defensor de algunas de las víctimas de la recordada “Masacre de Trelew”. A la vez continuó su participación en revistas literarias como Liberación, Crisis y otras. La dictadura iniciada en 1976 lo empujó al exilio. Recorrió Europa, radicándose en Holanda. Nunca dejó de trabajar por los derechos humanos en Argentina y junto a otras figuras de nuestro país, también exiliadas, realizó una intensa actividad para que se conociera lo que pasaba en nuestra sociedad. También escribió una pieza teatral acerca de los desaparecidos y la lucha que llevaban adelante las Madres de Plaza de Mayo. Terminó su exilio en 1983.
Siendo discípulo de Enrique Pichon-Riviére, creador de la escuela de psicología social, fue uno de los fundadores, en el año 2000, de la Universidad Popular Madres de Plaza de Mayo, donde ejerció como rector hasta 2003. En la misma casa de estudios dirigió la revista Cultura y Utopía. También participó, en 2010, de la fundación de la Universidad de los Trabajadores, en la histórica fábrica recuperada IMPA de Buenos Aires, de la cual fue rector.
Amplia visión de los derechos humanos
Vicente en su larga trayectoria recibió varias distinciones, entre ellas el de “Doctor Honoris Causa” de la Universidad Nacional de Río Cuarto. Querer contar la mayoría de las cosas que realizó en su intensa vida es algo imposible en esta breve nota. Quizás sea mejor acercarse a la visión que tenía acerca de ese trabajo constante que realizó para modificar aquello que daña en el estado actual del mundo social. Alguna vez, señaló: “Quiero reivindicar la palabra subversión, no la quiero castigar, no la quiero dejar con una mancha de muerte como la que pusieron sobre nosotros. Subvertir el orden es la posibilidad de generar un orden de amor, de belleza, de justicia. Un orden que no sea el orden de la cultura de la muerte, que sea un orden de lo nuevo por hacer”.
Militante por los derechos humanos, desde los años 60, supo declarar: “La oleada represiva de la última dictadura militar hizo que mucha gente comenzara a militar los derechos humanos. Pero también, mucha de esta gente cree que la cuestión termina ahí. Es un error pensar que solo hay que ocuparse de los derechos humanos cuando su violación queda subsumida al terrorismo de Estado”. Su punto de vista era claro y no le esquivó al bulto al decir “¿Cómo vas a garantizar los derechos humanos del medioambiente, por ejemplo, dentro de un sistema capitalista extractivista como el que está instalado en nuestro país? ¡No podés! Si la mayor parte de los ingresos derivan de la producción de soja y de la explotación minera. ¡Los planes sociales se nutren de allí! Y tanto la soja como la minería están destruyendo la naturaleza. No hay producción propia. No hay trabajo. La manera de vivir a la que estamos voluntaria o involuntariamente condenados hace que la violación de los derechos humanos se convierta en una necesidad del sistema. Tiene que haber pobreza y tiene que haber destrucción de la naturaleza, para que el sistema se sostenga. Pero de esto, salvo honrosas excepciones, nadie quiere hablar”.
Visita a presos políticos
Fueron numerosas sus visitas a Villa María, al Inescer, a la Universidad Nacional donde fue profesor invitado y también a organizaciones de los trabajadores. En 2013 lo invitamos a visitar a quienes estaban presos por la “Pueblada de Corral de Bustos”. En junio de ese año llegó a la ciudad acompañado por Herman Schiller y otros dirigentes del Comité por la Libertad de presos Políticos y sociales. Cabe recordar que la referida “Pueblada” se originó tras la violación y el asesinato de una niña de tres años, Ariana Zabache, otro 4 de diciembre, el de 2006. Los vecinos, que vieron con indignación la falta de respuesta institucional frente a delitos de esa naturaleza, se movilizaron haciendo una marcha tan numerosa como nunca se vio en esa ciudad. En esa oportunidad, hubo incidentes que terminaron con el edificio de Tribunales incendiado.
En 2013, Vicente Zito Lema vino a visitar a los seis vecinos que aún permanecían presos. A la salida de la cárcel del Barrio Belgrano declaró: “Tras hablar con los detenidos por la ‘Pueblada de Corral de Bustos’, puedo decirle que son personas que están padeciendo una brutal injusticia. Están en la cárcel pagando como chivos expiatorios los delitos de corrupción de buena parte de la Justicia y la Policía que ellos se animaron a denunciar”. Luego de esa actividad organizada por la CTA compartimos, junto a militantes de Villa María y Villa Nueva, un encuentro en la sede de ATE. Vicente dialogó e hizo gala de su constante predisposición a escuchar.
El martes de la semana pasada, amigos y familiares, despidieron sus restos mortales en la Sala Raúl Cortázar de la Biblioteca Nacional. La misma donde alguna vez presentamos un libro de Jorge Tasín y Aída Perugino, otros dos militantes de la belleza que en estos días tantas redes compartieron un escrito de Vicente que nos dejó preguntas fundamentales:
¿Con qué piedras se construye
la morada de los iguales…?
¿Con qué manos
se defiende la belleza…?
¿Con qué espíritu se construye
un “orden de diferencia fraternal”…?
¿Cómo se incorpora
a la materialidad de la historia
la materialidad de los sueños…?
Pregunta final:
¿Qué hiciste con el amor
mientras el otro sufría…?.
*Docente. Periodista. Secretario General de la Unión de Trabajadores de Estados Municipales (UTEM-CTA). Secretario Gremial de la CTA Autónoma Regional Villa María
Fuente: www.eldiariocba.com.ar