Este 18 de julio, se cumplen 15 años del fallecimiento de Jorge Cepernic, influyente político de Santa Cruz, que gobernó la provincia en los años ’70, época signada por una intensa convulsión política que derivó en su posterior destitución, en los años de María Estela Martínez de Perón y José López Rega al poder. Su enfrentamiento con los sectores de ultraderecha, culminó en su encarcelamiento durante la última dictadura militar.
Junto a Ricardo Obregón Cano (Córdoba); Alberto Martínez Baca (Mendoza); Miguel Ragone (Salta); Oscar Bidegain (Buenos Aires); Antenor Gauna (Formosa) y Elías Adre (San Luis), Cepernic integraba el grupo de gobernadores afines a la “Tendencia Revolucionaria” del Peronismo.
Falleció el 18 de julio de 2010 a los 95 años de edad, dejando un enorme legado, basado en el respeto a los semejantes y el amor incondicional por esta tierra, que supo recorrer en auto, a caballo o a pie.
Don Jorge Cepernic, el gran político de Santa Cruz*
(*) Nota escrita por el periodista Claudio Álvarez en 2021
Fue una de las figuras más importantes de la historia de Santa Cruz, provincia que gobernó poco más de un año, debido a una intervención federal ordenada en nuestro territorio en el año 1974.
Con el Golpe de Estado de 1976, los militares lo castigaron y estuvo encarcelado casi cinco años y medio por haber contribuido con los realizadores del film La Patagonia Rebelde.
Se casó con Sofía Vicic, compañera de toda la vida. Jorge Cepernic fue un gran político santacruceño.
Historias que no se olvidan
Cepernic dedicó gran parte de la primera etapa de su vida a la actividad ganadera y no fue hasta cumplir 40 años que comenzó a volcarse a la política.
Si bien se sentía identificado con el gobierno de Juan Domingo Perón, él mismo contó en una entrevista a la profesora e historiadora Alicia García que su pasividad estaba relacionada, por un lado, con el tiempo que le demandaba su trabajo, y por otro, porque los pobladores “no tenían ninguna clase de derechos cívicos, éramos algo así como extranjeros en nuestra propia Patria”.
Pero luego, en el año 1955, la llamada Revolución Libertadora derrocó a Perón, y por esas cosas que tenía la vida en el sur, y sobre todo en el campo, Jorge se enteró 15 días después.
Incrédulo, regresó a la ciudad para saber más, y fue entonces que un episodio terminó de marcarlo a fuego: cenando en su casa recibió la visita de un grupo de mujeres encabezado por Ada “Pochola” Álvarez, quien le contó que querían hacer una misa para el 17 de Octubre pero no encontraban respuesta favorable en ningún lado.
Regía el Estado de Sitio, habían pasado algunas semanas de aquél 16 de septiembre que inició otra dictadura cívico militar en el país. Parecía imposible interceder ante alguien para lograr el objetivo. Pero Jorge pudo conseguirlo, y la misa resultó multitudinaria.
Según cuenta el profesor Miguel Auzoberría en el libro “Los Días de Cepernic” (Editorial Dunken-2014), a partir de allí “Jorge Cepernic se iría convirtiendo en un reconocido dirigente del peronismo en Santa Cruz, por el sólo hecho de comprometer su palabra ante esas mujeres que querían hacer una misa por el 17 de Octubre en el mismísimo año 1955”.
También, en un tramo de la entrevista realizada por el periodista Pablo Beecher en junio del año 2000 para Historias del Domingo (La Opinión Austral), Cepernic contó cómo fue alternar su actividad en el campo con la política.
“A partir del año 1945 me apasionó la presencia de Perón en el panorama político nacional y la doctrina de la Justicia Social. Era una época en que los nativos de los territorios nacionales no participaban de las elecciones a nivel nación al igual que las mujeres que no podían votar. En el Partido fui asumiendo distintas responsabilidades hasta ser presidente del Partido Justicialista. Más tarde fui elegido candidato a Gobernador de la Provincia y triunfamos en las elecciones el 11 de marzo de 1973. Nuestro gobierno fue intervenido y años después, el Golpe de Estado puso fin a los mandatos democráticos”.
Aunque antes de llegar a ser gobernador, y tras los episodios ocurridos en el país desde la Revolución Libertadora, la proscripción del peronismo generó también en nuestra provincia que los militantes más activos se reunieran durante muchos años en la clandestinidad. Y Jorge no fue la excepción.
Su vínculo con Osvaldo Bayer “Don Jorge”
En un sentido artículo difundido tras el fallecimiento de Jorge, el escritor e historiador Osvaldo Bayer (1927-2018), rememoró cómo conoció al ex gobernador: “Fue en 1970. Viajé a Santa Cruz para iniciar la investigación de las huelgas rurales de los años 1920-22 (…) Me lo presentó el doctor Paradelo, hijo de quien había sido gobernador santacruceño en el año ’58. Me dijo: ‘Don Jorge Cepernic, santacruceño hasta la médula de los huesos, hombre del campo y la ciudad, él te va a relatar toda la verdad’.
Y fue así. Me recibió como a alguien que hubiera esperado muchos años. Se maravilló de que a uno de Buenos Aires le interesara revisar la historia patagónica. Y se puso a mi disposición. ‘Le voy a presentar a todos los que viven todavía de esa época’, me dijo. Y, con tiempo, me preparó un programa de viajes por el interior de la provincia. El mismo me iba a llevar en su autito Fiat 600. Y lo hizo. Anduvimos kilómetros y kilómetros.
(…) En ese viaje me di cuenta de la amplitud de ese hombre. Cómo comprendía el porqué de las huelgas y que lo que exigían era muy poco. Además, para él, siempre fue inexplicable la orden dada por el presidente Yrigoyen al teniente coronel Varela, con la pena de muerte por ‘subversión’ a quien se resistiera a la orden de volver al trabajo.
(…) Ese hombre, años después de nuestro encuentro, fue elegido gobernador de Santa Cruz en las elecciones de 1973 –aquellos comicios nacionales en que se consagró presidente a Cámpora– con amplia mayoría. Es que todo el mundo lo conocía a don Jorge: honrado, humilde, hombre de la tierra que siempre había vivido en su provincia, que salió a la protesta cuando vio injusticia en su sociedad y que hablaba de su paisaje, del que me dijo varias veces: ‘A esto hay que convertirlo en un paraíso real para la gente’. Don Jorge”.
1976, el inicio de otra pesadilla
Durante los primeros meses de la última dictadura militar muchos políticos, militantes y estudiantes fueron arrestados. La historia es conocida.Y Jorge fue uno de ellos. Estaba al tanto de lo que pasaba, aunque recién comenzaba todo. Se encontraba en Buenos Aires y en el fondo intuía que en algún momento podían detenerlo. Finalmente, eso ocurrió el 29 de agosto de 1976 mientras junto a otra persona presenciaba en el cine la película “Tora, Tora, Tora” basada en el ataque de la Armada Japonesa a la base militar norteamericana (en Hawái) de Pearl Harbor durante la Segunda Guerra Mundial.
Un grupo de civiles fuertemente armados irrumpió en la sala. No hubo nada que hacer, y de allí fue llevado a una comisaría cercana, hasta que días después fue trasladado al penal de Magdalena, donde permaneció junto al ex gobernador de La Rioja, Carlos Menem; los ex gobernadores de Mendoza y San Luis, e incluso junto al doctor Jorge Taiana.
Para los militares, Jorge figuraba como de “extrema peligrosidad”. A diferencia de otros, estuvo preso más de 5 años. Aunque aún “liberado”, quedó bajo custodia en su estancia de Lago Argentino donde tres policías “compartían” su casa. Eso fue embraveciendo a Jorge con el paso de las semanas, a tal punto que un día directamente decidió escapar a caballo hasta la comisaría para plantear que quien estaba detenido era él, no su familia. Así que se quedó allí, en la dependencia policial, mientras las fuerzas lo buscaban por todos lados.
Si bien la historia tiene aspectos hasta disparatados, lo concreto es que derivó en que la custodia continuara su trabajo, pero en las afueras de su domicilio.
Epílogo
Una vez culminado el proceso militar, Raúl Alfonsín asume la presidencia de la Nación. Arturo Puricelli se convierte en gobernador de Santa Cruz y el hijo de Jorge, Marcelo Cepernic, es electo intendente de la ciudad capital.
Marcelo estuvo siempre activo buscando la manera de que los militares dejasen en libertad a su padre, y en ese camino encontró un montón de gente relacionada con la política que le dio una mano.
Pero el regreso de Jorge a la escena política ya no sería la de antes. O no sería tanto como años atrás. La dictadura comenzaba a dejar secuelas y su vida de a poco fue llevándolo nuevamente a las actividades en el campo.
Si bien nunca desapareció de la escena política, lo que venía comenzaba ser otra parte de nuestra historia.
Hijo de Mateo Cepernic y Elena Mihaic, pareja de croatas que se conoció en nuestra ciudad, Jorge estudió en la Escuela 1 y el Colegio Salesiano. A las tareas rurales se dedicó junto a sus padres y hermano Antonio. También le gustaba la carpintería y la aviación, realizando el curso de piloto en Buenos Aires en 1934.
Fallecido su padre, se dedicó a la administración de la estancia y se casó el 21 de junio de 1943 con Sofía Vicic, reconocida docente, escritora y pintora. Nacieron Jorge Marcelo y Mónica.
Hoy se cumplen catorce años de su fallecimiento. Y sin dudas, Jorge. “Don” Jorge Cepernic, para muchos que lo conocieron, fue ese gran político santacruceño.
Fuente: www.laopinionaustral.com.ar