La derecha fascista en Villa María

Por Jesús Chirino*

En política, la posición de derecha o izquierda es relativa, pero existe un núcleo ideológico que define a qué se refiere cada una de esas denominaciones.

Básicamente, la derecha propone el orden y la disciplina, favorece las libertades individuales y endiosa el mercado, dejando de lado el papel del Estado, que debe favorecer el acceso a beneficios, más allá de la capacidad económica de cada individuo. Es decir, más allá de los discursos y distintos disfraces con los cuales suelen presentarse quienes sostienen esas creencias, a los que no les importa la suerte de aquellos que no poseen o no saben lograr una buena posición económica.

Compiten y colaboran

Debe entenderse que, históricamente, las derechas son una pluralidad dentro de la cual existen, como polos, las tendencias liberal-conservadoras y las nacionalistas-reaccionarias. En el caso de nuestro país hay que visualizar las diferencias entre esas  dos tendencias y, a la vez, la conjunción de ambas en diferentes momentos históricos. Es decir, que han competido entre ellas, pero, también, han generado un núcleo de ideas, símbolos, lecturas y una gramática común.

En distintos momentos de la historia argentina podemos observar que cooperan entre sí, pero después vuelven a moverse en un marco de competencia donde cada una intenta prevalecer en ese universo ideológico de derecha o llegar al gobierno. A esto debe agregarse que los actores derechistas de origen confesional siempre han tenido una presencia transversal en los grandes movimientos populares.

Advertir este panorama ayuda a entender que eso que suele denominarse “la derecha” y sus expresiones políticas partidarias poseen un alto grado de complejidad que no puede reducirse a esquematizaciones que dejan de lado la heterogeneidad. De todo esto resulta la complejidad que posee el abordaje de estos temas, pero, también, el interés para intentar ahondar en el estudio de las construcciones colectivas de derecha que suelen expresarse mediante partidos políticos e impactar en resultados electorales.

Desde el entendimiento de lo expuesto repasamos algunos acontecimientos de la historia de Villa María que están en los antecedentes de la derecha nacionalista en la zona.

Derecha fascista

A finales de la década del ´30 del siglo pasado, surgió la denominada Alianza de la Juventud Nacionalista, a partir de un desprendimiento de la Unión Nacionalista de Estudiantes Secundarios. Esta última, a su vez, era la rama juvenil de la Legión Cívica Argentina, nacionalistas que, en sus orígenes, estuvieron relacionados con el dictador José Felix Uriburu. En la provincia de Córdoba, Legión Cívica Argentina fue uno de los principales apoyos del Partido Facista Argentino (PFA), fundado en 1932 por ítalo-argentinos, lo que torna entendible que su base ideológica estuviera anclada en las del fascismo italiano. Como dato importante debe decirse que en 1935 el PFA obtuvo el reconocimiento del propio Partido Nacional Fascista Italiano.

En aquellos años, el facismo cordobés poseía una importante capacidad de convocatoria, lo que le permitía realizar actos públicos con un buen número de participantes. Entre los líderes de este movimiento pueden nombrarse a Nicholás Vitelli y Nimio de Anquín. En 1936, el PFA dejó la escena cordobesa y la ultraderecha nacionalista fue nucleada por la Unión Nacional Fascista (UNF) que extendió su actividad hasta finales de la década del ´30.

Retornando a la mencionada Alianza de la Juventud Nacionalista, nombrada así desde 1937, debe decirse que se trataba de un grupo violento de derecha, católico y nacionalista. Entre sus fundadores podemos citar a Juan Queraltó y Carlos Burundarena,  quien llegó a ser ministro de cultura y educación durante la dictadura desaparecedora de personas, en el período en que ejerció como presidente de facto Roberto Viola.  En esta organización también militó, y llegó a dirigirla, Guillermo Patricio Kelly.

La mención de Burundarena y Kelly, integrantes de los servicios de inteligencia, permite advertir un vaso comunicante entre aquellos fascistas de los ´30 y la derecha que apoyó la dictadura cívico militar y eclesiástica, iniciada en 1976. En el caso de Kelly, su actuación se extendió hasta bien entrada la época democrática iniciada en 1983.

“Rechazaba las prácticas democráticas y a los políticos corruptos”

En mayo de 1943, la Juventud Nacionalista, se transformó en la Alianza Libertadora Nacionalista y, hasta 1955, publicó su periódico denominado Alianza. A nivel nacional llegó a contar con unos 11 mil miembros, entre los que se contabilizaban tres mil mujeres. Mantenía una posición antiliberal, rechazaba las prácticas democráticas y a los políticos corruptos. Los integrantes de esta organización se manifestaban en contra tanto del capitalismo como del comunismo, planteando la instauración de un Estado corporativo y autoritario, que mantuviera bajo su control los principales resortes de la economía, realizara una reforma agraria y brindara un aceptable grado de justicia social.

La prensa villamariense registra parte de la actividad de la Alianza Libertadora Nacionalista en esta ciudad. Es así que pueden encontrarse artículos referidos a actos públicos como  el del martes 26 de septiembre de 1950, “año del libertador General San Martín”. Ese día en el periódico local Heraldo se publicó una nota bajo el título “Hubo un acto de  Alianza”. En el cuerpo de la nota puede leerse que “el domingo por la tarde, en la intersección de las  calles San Martín y Corrientes, se llevó a cabo un acto público organizado por las autoridades de la Alianza Libertadora Nacionalista”. En Villa María, esta organización poseía poder de convocatoria. En la nota, el periodista señala que hubo “varios oradores” que “hicieron uso de la palabra, señalando la posición de equidistancia antibelicista que mantiene la entidad frente a la actual situación internacional”.

Terminado el acto “los concurrentes se trasladaron hasta la Plaza 4 de junio-actual Plaza Centenario-, depositando una ofrenda floral, ante el busto del General San Martín”. Es importante recordar que, por entonces, en el centro de esa plaza estaba ubicado un busto del general San Martín que actualmente se encuentra en la plaza ubicada en la intersección de las calles 17 de agosto y Tucumán.

En cuanto a las relaciones políticas de la Alianza a nivel local, tenemos un dato que nos proporciona el historiador Bernardino Calvo en el primer tomo de su “Historia Popular de Villa María”. Allí señala que dentro de la “configuración inicial del movimiento peronista villamariense hay que destacar la presencia de la Alianza Libertadora Nacionalista, que poseía un local en la esquina de Mendoza y bulevar España y que tuvo una creciente actividad, con motivos de la segunda guerra mundial, al amparo del Molino Fénix (ex molino Frossi) integrado por directivos que durante la conflagración mundial, ofrecieran su concurso a Alemania, país de origen de muchos de ellos”.

La historia local no suele ocuparse mucho de la actuación de la derecha nacionalista en nuestra ciudad, pero resulta innegable su participación en la vida política local, aunque no siempre lo hiciera sin camuflarse bajo otras denominaciones.

*Docente. Periodista. Secretario General de la Unión de Trabajadores de Estados Municipales (UTEM-CTA). Secretario Gremial de la CTA Autónoma Regional Villa María

Fuente: www.eldiariocba.com.ar