La brecha entre los ingresos informales y la Canasta Alimentaria se amplió notoriamente y esto tiene un reflejo directo en un fuerte aumento de la demanda en comedores y centros comunitarios. Río Cuarto se ubica dentro de ese contexto de agudización de la crisis.
Valeria Palacio (foto), Secretaria de Acción Social de la CTA Autónoma Regional Río Cuarto y coordinadora de centros comunitarios de la Federación Nacional Territorial (FeNaT-CTA-A), indicó que no solo aumentó la demanda alimentaria en la periferia, sino que también se amplió el universo de grupos sociales que buscan la ayuda.
“Hoy atendemos a gente nueva; muchos adultos, que antes se las arreglaban con las changas y ahora no les alcanza o no les salen, desocupados y jubilados. Antes nos dedicábamos a los niños casi exclusivamente. Hay muchísima más gente”, señaló.
Consultada respecto al incremento en la demanda alimentaria, aseguró que en la mayoría de los barrios reciben un 50 por ciento más de personas, y el número sigue creciendo debido a la crisis social y económica consecuencia del ajuste aplicado por el Gobierno Nacional, que, con distinta intensidad y características, se replica en la provincia de Córdoba y del que no son ajenas ciudades como Río Cuarto.