“Desde el Sindicato Argentino de Trabajadores de la Industria del Vidrio y Afines (SATIVA-CTAA), denunciamos con total claridad lo que está ocurriendo: Mientras la clase trabajadora espera que la CGT convoque un Paro Nacional contra la Reforma Laboral, su Co-Secretario General y Secretario General del Sindicato de los Empleados de la Industria del Vidrio, Cristian Jerónimo, elige otro camino: Amenaza con parar una planta del vidrio si una empresa reincorpora a un delegado despedido, elegido legítimamente por sus compañeros en el Sindicato Argentino de Trabajadores de la Industria del Vidrio y Afines de la CTA Autónoma.
“Es decir: No convocan un paro para frenar la avanzada del Gobierno contra las y los trabajadores,pero sí para impedir la vuelta de un delegado. Esa es la vara moral de la burocracia.
“A esta maniobra se suma el gremio patronal Sindicato de Obreros de la Industria del Vidrio y Afines (SOIVA-CGT), conducido por Horacio Valdez, figura política alineada a Guillermo Moreno. Ambos, CGT y SOIVA, se unen con la empresa INROTS para frenar la reincorporación de un trabajador perseguido por organizarse.
“En un escrito presentado ante la Justicia, la propia empresa reconoce que SIEVARA / SOIVA / CGT realizaron una asamblea interna donde resolvieron que, si el delegado volvía a su puesto, ellos impulsarían medidas de fuerza…
no contra la patronal, sino contra el trabajador despedido.
“INROTS intenta justificar esta persecución apelando a la “ola de importaciones” y al “riesgo productivo”, como si la presencia de un delegado fuera una amenaza para 107 puestos de trabajo y no una garantía de derechos.
Incluso llegan al extremo de pedirle al juzgado que suspenda la orden de reincorporación para “proteger” la continuidad del horno de vidrio.
“Desde SATIVA afirmamos sin rodeos:
• “Esto es persecución gremial organizada.
• “Es el sindicalismo empresarial actuando como guardia pretoriana de la patronal.
• “Es una CGT que se moviliza sólo cuando se trata de disciplinar delegados combativos, nunca cuando se trata de enfrentar reformas antiobreras.
“Esta situación define con absoluta claridad el modelo que rechazamos: Un sindicalismo que para contra los trabajadores y se arrodilla ante los poderosos.
Desde SATIVA-CTAA lo decimos con firmeza: La defensa de un delegado elegido por sus compañeros no se negocia, no se entrega y no se abandona. La democracia sindical no se detiene, aunque quieran apagarla con el calor de un horno o el frío de un despacho judicial”.