La larga lucha de ATE en el Complejo Esperanza tuvo su premio al lograr después de dos años, por medio de una resolución judicial, al reinstalación en su lugar de trabajo del delegado gremial Sergio Piedra, víctima de una percusión antisindical.
Piedra había sido trasladado desde el Complejo Esperanza a una dependencia del Ministerio de Justicia, donde lo destinaron sin asignarle tareas, en un claro acto de discriminación y acoso laboral.
La política antisindical del Gobierno de Córdoba en el Complejo Esperanza se origina en el intento evitar la organización de los trabajadores del sector el esconder la larga lista de situaciones que ATE viene denunciando, que impiden la atención de los menores a cargo o directamente afectan los derechos que los asisten, en abierta violación del mandato constitucional sobre el tutelaje que el Estado provincial ejerce de los mismos.
El abandono de la infraestructura edilicia, las políticas ejecutadas por funcionarios políticos sin experiencia ni idoneidad y falta de personal, que somete a los jóvenes y a los trabajadores a condiciones de violencia cotidiana, protestas regulares de los internos, sin que las autoridades intervengan para resolver los problemas que se suceden son materia cotidiana. Todo lo cual supone el constante riesgo físico para los jóvenes y los trabajadores.
Para peor cuando los trabajadores concurren a la ART o tramitan carpetas médicas son castigados, perdiendo la posibilidad realizar adicionales, lo que constituye un ataque directo a los ingresos de los ya paupérrimos salarios que paga en el Complejo Esperanza, sometiendo al personal a condiciones de semiesclavitud.
Faltan baños en condiciones para el personal, de la misma manera que los jóvenes internados no cuentan con espacios apropiados para que se cumplan los principios de recuperación.
“Tenemos construcciones y edilicios que se caen”, describe el delegado Piedra, ya repuesto en su lugar de trabajo. Esto sucede en el marco donde los trabajadores sufren el abuso de autoridad, las amenazas constantes de traslados y la negligencia de directivos incapaces, puestos a dedos en cargos políticos.
“Hay un 40% de compañeros con carpeta psiquiátrica porque este trabajo te consume y hay hasta intenciones de suicidio de parte de los compañeros por esta clase de trabajo”, agrega.
En tanto, el Gobierno ha intentado sucesivamente intervenir, en abierto conflicto con la ley vigente que se lo impide, impidiendo que se realicen elecciones dentro del establecimiento, deslegitimando la actuación del sindicato al no reconocerlo como representante legítimo y legal de los trabajadores, mientras protege y ampara al SEP, gremio que no representa a la mayoría de los trabajadores.
La Justicia Provincial ya dio la razón a ATE y ordenó la reinstalación del delegado Piedra, trasladado de manera arbitraria e ilegal, no obstante lo cual el compañero no es recibido por las autoridades para poner en marcha la vía institucional y democrática en el Complejo Esperanza.
Piedra, miembro del Consejo Directivo Provincial de ATE Córdoba, volvió luego de haber sido trasladado arbitrariamente hace dos años por realizar una asamblea. Gracias al acompañamiento del sindicato y al enorme trabajo de las y los letrados de ATE, se logró su restitución laboral, defendiendo el derecho a organizarse y a ejercer la representación gremial.
Fuente: www.atecordoba.org