A 30 kilómetros de Sierra Grande y a dos horas de vuelos de las Islas Malvinas, una pista de 2.000 metros opera desde 2008 como un enclave privado en zona de seguridad de fronteras. Vendida en silencio a capitales de Emiratos Árabes, sigue sin pagar impuestos, ni rendir cuentas a nadie.
La pista construida por el magnate británico en 2008 no solo cambió de manos sin que nadie informara oficialmente, sino que su nuevo propietario -una empresa vinculada a Emiratos Árabes Unidos- opera desde entonces en un vacío legal casi absoluto.
Una doble irregularidad que impide cualquier tipo de fiscalización sobre los movimientos aéreos que allí se realizan.
La Legislatura de Río Negro nunca exigió la documentación respaldatoria de la transferencia. Tampoco lo hizo la ANAC.
Mientras tanto, a pocos kilómetros, YPF y Shell avanzan con el proyecto de planta de gas natural licuado en Punta Colorada, una iniciativa que convertirá a la región en un polo energético de primer orden. El aeropuerto, capaz de recibir aviones como los Boeing 737, queda así en el corazón de una zona clave en la nueva etapa hidrocarburífera de la Argentina, surgida a partir de la explotación del Yacimiento Vaca Muerta.
La Fuerza Aérea habilitó la pista en 2008 sin audiencia pública ni informe ambiental. Dieciocho años después, la situación es peor: ahora son capitales de un país sin tratados de cooperación militar con la Argentina quienes controlan un punto de entrada y salida a dos horas de vuelo de las Islas Malvinas.
Ni el Gobierno Provincial de Alberto Weretilneck ni la Administración Nacional de Javier Milei han movido un dedo para revertirlo.
El dato no menor: mientras los nuevos dueños pagan apenas 129.000 pesos mensuales de impuesto inmobiliario por el “campo”, equivalentes a una compra de supermercado, el Estado argentino perdió la posibilidad de cobrarle durante todos estos años tasas por operación aeroportuaria que cualquier aeródromo comercial debe abonar.
Una cesión de soberanía que se sigue consumando en silencio, con la complicidad de todos los gobiernos que pasaron y la indiferencia de los que hoy tienen la obligación de actuar.
Fuente: www.agendamalvinas.com.ar