Tal como viene denunciando ATE sistemáticamente los bajos ingresos de la población cordobesa, en especial de las y los estatales, ha horadado la capacidad adquisitiva de las familias.
Esta situación se expresa en un dato alarmante, que el gobierno libertario prefiere ignorar: Uno de cada cuatro cordobeses endeudados ya no puede pagar los créditos que tomó.
Así lo reveló el centro de estudios Observatorio de Trabajo, Economía y Sociedad (OTES) en base a un trabajo auspiciado por la fundación alemana Friedrich-Ebert-Stiftung (FES)–Por la democracia social y el Centro de Estudios para la Ciudad (CEC), una Asociación Civil conformada por un equipo de profesionales comprometidos con los derechos sociales y colectivos, para el fortalecimiento de la democracia.
El estudio tiene un impacto directo en el debate público actual, donde los ‘morosos’ –es decir, quienes no alcanzan a cubrir sus deudas mensuales– son una realidad que se extiende por todo el territorio nacional.
En ese marco, Córdoba tiene un papel destacado y lamentable, debido a que el nivel de mora de la población alcanza al 25% de la población. La Ciudad de Córdoba encabeza los incumplimientos forzosos ya que es 90% más alta que en CABA y 12% superior a la de la Ciudad de Rosario, esto a pesar que en Capital Federal la deuda promedio casi duplica a la cordobesa, pero aun así pagan mucho mejor.
El dato es concurrente con otro estudio de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), que indica que el 70% de las personas pidió al menos un préstamo en los últimos dos años, mayormente para comprar alimentos, y que el uso de la tarjeta de crédito se volvió una vía de endeudamiento estructural.
OTES concluye también que el grupo que peor la pasa es el que menos plata pide y peor pueden devolverla. Menores de 25 tienen el triple de mora que los mayores de 75.
En dinero constante y sonante son $508.438 millones que 171.074 cordobeses/as ya no pueden devolver, incrementando la deudas a partir de los usurarios intereses que cobra el sistema financiero.
Por eso no extraña que ya en mayo pasado el Gobierno de Martín Llaryora lanzara un esquema de refinanciación destinado a empleados públicos provinciales que mantienen altos niveles de endeudamiento con Banco de Córdoba, en un contexto de creciente presión financiera sobre miles de trabajadores y un deterioro en los balances de la entidad bancaria.
Un relevamiento realizado por la Provincia detectó que una porción significativa de empleados públicos destina más de la mitad de su salario al pago de créditos, adelantos y consumos realizados con tarjeta. Se estimó en un 60% la cantidad de provinciales que cobra apenas el 50% de su salario en efectivo, una vez descontado el gasto de la Tarjeta Cordobesa y los préstamos personales.

Entre los casos más comprometidos aparecen 19 mil docentes activos y más de seis mil jubilados docentes, más 11 mil empleados de la administración pública
El cálculo de la UNC aportó, además, que la insuficiencia de los ingresos laborales ha empujado a la mayoría de la población a buscar financiamiento externo, facilitado por las plataformas que ofrecen créditos. El 37,8 por ciento pidió un préstamo a una billetera virtual.
El estudio destaca que 7 de cada 10 cordobeses necesitaron al menos un préstamo en los últimos dos años. De hecho, un 43 por ciento de los encuestados debió recurrir a dos o más fuentes de crédito de manera simultánea para llegar a fin de mes.
“La mitad de los encuestados utiliza el préstamo para comprar mercadería y alimentos (48%) o para afrontar imprevistos (43%). Solo un 11 por ciento utiliza estos préstamos para comprar bienes durables, como electrodomésticos o equipamiento para el hogar”, señala el informe.
El atraso en el pago de algún ítem (impuestos, servicios, tarjetas, etc) afecta a 7 de cada 10 cordobeses. Y el 51 por ciento tiene retrasos en tres o más rubros de manera simultánea.
Por su parte, OTES estableció que la deuda promedio en Córdoba llega a 3.8 millones de pesos, para 662 mil cordobeses.
Además, el mapa territorial de la deuda replica el cuadro de pobreza provincial, siendo los departamentos del norte y oeste provincial donde se ubican los porcentajes más altos de morosos.
Pobreza y deuda van de la mano con los bajos ingresos. ATE publicó a fines del 2025 un detalle de ingresos municipales, con diferencias en el salario mínimo del 323% entre Río Cuarto y Traslasierra. Y 277% entre Cruz del Eje y Gran Córdoba.
En conjunto los salarios municipales cayeron un 8% entre 2023 y 2025. Adelia María, San Justo y Cruz del Eje cayeron 36%, 30% y 19% respectivamente.
En Córdoba la Canasta Básica Alimentaria sufrió un aumento del 222.7% en un año, entre agosto de 2024 y el mismo mes de 2025, pasando de 130.590,35 pesos a 412.474.
Por todo lo anterior, sumado al incentivo que el gobierno nacional dio para la toma de deuda, es que el aumento exponencial de las deuda se disparó los últimos dos años. La falta de capacidad de pago de la población hace el resto.
“Ninguno de estos números habla de decisiones individuales. Habla de un ingreso que dejó de cubrir el mes, y de un sistema de crédito que le cobra más caro justamente a quien menos puede pagar”, concluye el informe de OTES, que público el portal de noticias autogestionado El Resaltador.
Fuente: El Resaltador, La Voz del Interior, Perfil, UNCIENCIA y datos propios de ATE