Jesús Chirino, Secretario General de la Unión de Trabajadores de Estados Municipales (UTEM-CTA), presentó un escrito al Intendente de Villa María, Martín Gill. “Los empleados cobran sueldos de indigentes”, disparó.
Durante el pasado miércoles, a través de un Balance Municipal, la secretaria de Economía y Finanzas, Daniela Lucarelli, informó que cerraron el año con un superávit de 12,3 millones.
Respecto a estas palabras, el gremialista Jesús Chirino, Secretario General de la Unión de Trabajadores de los Estados Municipales (UTEM-CTA), reclamó en diálogo con El Diario que “la contadora dice que le sobra plata al municipio. A los empleados municipales nos falta; sobre todo al final del mes porque no llegamos”, disparó.
En ese mismo tono, confirmó que a través de un comunicado remitido al Intendente Municipal de Villa María, Martín Gill, se le solicitan tres cosas entre las que figuran, según palabras de Chirino: “Recuperar la pérdida de poder adquisitivo durante 2017 y 2018 con una recomposición salarial; un aumento que nos permita ir peleando con la inflación de 2019, que la calculamos en el 40%; y, el tercer punto es que se le pague antigüedad a los contratados que no les viene pagando nada.
Además reafirmó de “la necesidad de aumento a los facturantes” que están hace muchos años. Aseguró sobre un caso de alguien con 17 años en la misma condición, la cual, según palabras del gremialista, “no es gente que está haciendo trabajo temporario. Hay que pasarlos a planta”. Trascendió que el jueves mismo, algunos trabajadores que revisten esa condición fueron notificados de que facturen con un incremento.
Al momento de ser consultado por un contacto con el jefe del Ejecutivo, el dirigente declaró que “el Intendente se sienta con un gremio que hace campaña por él, el oficialista. Nosotros representamos a los trabajadores y por eso a veces no nos quiere escuchar”.
Aumentando el volumen de sus declaraciones, el secretario general en la entrevista analizó la situación social y valoró que “aumenta el alquiler, aumenta la escuela, los útiles, la comida y seguimos con los sueldos súper deprimidos”. En ese mismo sentido, subrayó que los empleados “cobran sueldos de indigentes”.
Al hablar de números, Chirino destacó que “las primeras categorías están ganando $12.500, que son los que están en planta municipal; y los facturantes o contratados ganan menos”.
Mensaje a Gill
En la carta que fuera dejada en el despacho del jefe del Ejecutivo, desde la UTEM, conjuntamente a la Central Argentina de Trabajadores (CTA Autónoma) Regional Villa María, destaca la solicitud de que “más allá del mínimo aumento previsto para este mes, resulta necesario que el municipio otorgue una recomposición salarial que compense la pérdida de poder adquisitivo que tuvo nuestro sueldo frente a los índices de variación interanual del IPC Córdoba de 2017 y 2018 y, a la vez, se otorgue un aumento por la inflación que ya venimos sufriendo durante este 2019”.
Refritando los números destacados por Lucarelli, el texto expone: “Entendemos, frente a las declaraciones públicas y oficiales de la secretaria de Economía y Administración, que el municipio se maneja con un superávit varias veces millonario. Como también entendemos que el municipio no es una empresa que intenta generar ganancias para ningún administrador, a todas luces resulta ilógico que se continúe pagando sueldos como el de muchos facturantes que cobran $9.700 de bolsillo”.
Dentro del mismo marco, y hablando también en cifras, el comunicado se explaya en cuanto a salarios y asegura que “lo mismo pasa con los sueldos de contratados y personal de planta permanente, como también, fuera de todo razonamiento, el no pago de antigüedad al personal contratado.
Ya hacia el final del mensaje, la epístola expone que entienden esto “como algo de imperiosa necesidad” (lo de la cuestión de la antigüedad) y remarcan: “Si bien usted anunció la legislación de los porcentajes de antigüedad para el personal de planta, eso no abarca a los contratados que no cobran nada de antigüedad”, cerró.
Fuente: www.eldiariocba.com.ar